Paseando por Internet

(si, sigo aquí)

Aquí algunos links, que no son precisamente artículos para leer (aunque algunos sí) que encontre Online en estos días. Si, alguno quizás podría ir para La Biblioteca Inexistente, pero no se. Esto es diferente.
(creo)

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Primero, considerando que algunos aún no lo saben, Volvió Kill Your Taste. Si, el blog semi-zombie de Martin V. Cánova, con ya 3 posts en las últimas 2 semanas, muy buenos, sobre el arte, la política, e inglorious basterds. ¿Recuerdan cuando escribía esos mails con los discos que escuchaba por mes y los enviaba a su enorme lista de contactos? O las peleas de costa a costa en SoyJhohnnyRotten? Bueno yo sí. Ah, y no linkeo a los artículos porque es uno de los pocos blogs en el mundo que terquea con no tener permalinks a cada uno de sus artículos. Pero igual los posteos están ahi. Vayan y lean.

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Parece que un tal Dustin Curtis, blogger y diseñador de interfaces, escribío una larga crítica al sitio web de American Airlines, diciendo que era simplemente espantoso, poco amigable, y que fue una tranza insoportable conseguir pasajes. A los pocos días, le llego un mail de uno de los diseñadores de American Airlines mismo, agradeciéndole por la nota, que estaba de acuerdo con todo, y explicándole como era la situación en la empresa, etc. Dustin, muy interesado y entusiasmado por el correo, lo publica y comenta acerca de el.
Dos horas después, el diseñador de American Airlines es despedido, así, de una. Básicamente, lo echaron por hacer demasiado bien su trabajo. Por preocuparse por la imágen de la empresa, contestarle a un cliente insatisfecho. Y lo rajaron al carajo. Bien ahi che.
Pero más interesante quizás es el resto el resto del blog de Dustin, que parece un tipo muy inteligente, con ideas claras y con el cual comparto bastantes gustos. Quizás tiene un punto de vista medio ‘empresarial’, pero es una persona muy aguda, especialemente para su corta edad (unos 22 años). Tenemos por ejemplo esta nota, acerca del elaboradísimo sistema de parlantes para musica incidental de Disney, diseñados precisamente para que nunca sientas que el volumen suba o baja. Me encantan esas cosas.

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El blog comunitario Metafilter cumplió 10 años hace poco y sigue siendo de mis lugares en Internet favoritos. Un ejemplo: Este enlace acerca de como los niños le inventan nombres a cada pieza de legos, cada uno inventando su propio lingo, extraño y encantador. Entre la marea de comentarios, encuentro esta pequeña historia, sobre un usuario que sigue guardando sus Legos para que sus hijos en un futuro jueguen con ellos:

«My sister and I had the kick ass collection of legos growing up. When we moved out and my family sold the old homestead, I literally had to drive 4 hours overnight to rescue the giant bin that mom was «just going give to the neighbor kid since you guys aren’t using them for anything.» Over the past 20 years, I have hauled that thing from coast to coast, probably through 10 different living spaces. My son is now 6 months old. I figure I’ve got about four more years to go. Sometimes when my boy’s asleep I just open up that giant plastic box and run my fingers through the pieces.»


La Biblioteca Inexistente (9).

(La semana pasada no hubo porque estaba de viaje. Lo siento, c’est la vie, etc.)

1) Intrigante análisis de Mad Men, desmantelando su aparente verosimilitud, rescatando sus virtudes de guión y caracterización y situándolo dentro del contexto de las «mega-películas», como parece que se llaman ahora las series en las cuales nos hemos enganchado sin salvación en los últimos años. Lo interesante es que antes que rescatarlas como «la nueva forma superadora del arte narrativo televisivo», su autor, un tal Benjamin Schwartz, sencillamente las define como la forma más perfecta de entretenimiento norteamericano y las analiza con sobriedad, evitando la pompa innecesaria.

2) Excelente, excelente, artículo sobre la serie de novelas de «Lord Horror», escritas por David Britton y Michael Butterworth, una especie de «Naked Lunch» pero en una Inglaterra repleta de nazis. Suenan irresistibles, pero están fuera de imprenta y son dificilísimos de conseguir. De cualquier modo el artículo contiene suficientes citas y explicaciones como para dar ganas de remover aire y tierra por ellos.

3) Deprimente artículo (al menos para mí) sobre la profesionalización de la academia, el estado actual de las humanidades, el duro camino hacia la sobre-preparación y las escasas oportunidades de trabajo en el sector que produce el conocimiento. Extracto de un futuro libro de Louis Menand.

4) «Como Vivir son $500.000 Dólares en un Año», sumamente atrapante análisis sobre los gastos de F. Scott Fitzgerald entre 1920 y 1937, con especial énfasis en los años 1923 y 1924. Suena frío, lo sé, pero es interesantísimo ver que, realmente, su reputación de gastador empedernido se la tenía ganada a pulso y que muy pocos escritores contemporáneos pueden aspirar al dinero que ganaba el hijo de puta.

5) El manifiesto futurista de Luigi Russolo, «El Arte del Ruido», de 1913, cuyas ideas se han considerado precursoras de la música electrónica, el noise y el concepto de música eléctrica en general. Además, influyente en el nombre y concepto de ZTT, Art of Noise y Frankie Goes To Hollywood!

6) Un breve pero jugoso artículo sobre las rivalidades políticas en los clubes italianos, en donde uno confirma su apreciación como fascista de muchos de ellos, pero también conoce al Livorno, donde el Che es un ídolo y cuyas hinchadas parecen furiosas y terribles. (via)


Eric Lusito saca fotos de viejos edificios públicos comunistas abandonados, desde bases militares y espaciales a escuelas y sedes de entrenamiento cívico y suscita la inescapable sensación de que en unos cuantos años el experimento en ingeniería social más grande del siglo XX, muy probablemente, sea sólo una memoria en extinción, como la totalidad de los planes cuidadosamente concebidos de los hombres y los ratones.


1- Es raro que no se haya escrito más sobre Rocket or Chiritori. Es una de esas cosas que les encantan a los periodistas porque ya vienen con un paquete de detalles que les permiten llenar líneas sin agregar nada. Puedo imaginármelos repitiendo ad infinitum y sobrevalorando sus particularidades extramusicales, o sea, que es el proyecto de una chica japonesa, Satoko Shibahara, que grabó sus dos discos más o menos a los 17 años antes de dejar la música para concentrarse en el estudio.

2- El problema es que Rocket or Chiritori fue apenas un destello en la escena japonesa de finales de los 90s que no llegó a brillar lo suficientemente fuerte por encima de la luces de la por entonces efervescente escena de Shibuya. Apenas un puñado de singles y EP’s y ya había desaparecido antes de que alguien lo notara.

3- Aún si alguien lo hubiera notado la verdad es que no era un producto fácil de vender y apto para todo público como el que salía de la escena bautizada por el barrio más hip de Tokyo. Lo de Satoko era el pop kawaii pero de la forma más amateur y lo-fi posible, una estética D.I.Y. posiblemente heredada del under norteamericano.

4- Los dos discos, que suman entre ambos menos de una hora de duración, son hermosos.Un pop dulce y melancólico que se deja adivinar entre las capas de textura y significados que aportan el tape hiss, el mal sonido y la despreocupación ante la desprolijidad. Las melodías son como el núcleo solido de algo más grande, formado de la suma de un montón de factores que hacen que sea tan particular, que suene inmediatamente reconocible y extrañamente único.


Dios, no es necesario que ayudes a esta chica.

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Si, cagaron. Ezequiel escribiendo de nuevo sobre Belle and Sebastian.

En las letras de Stuart Murdoch encontramos un montón de historias de outsiders, en general, jovenes, en su mayoría mujeres, alienadas y aisladas del mundo. Casi se podrian decir que siempre habla del mismo personaje, cambiandole el nombre y algunos parámetros, y se repiten constantemente en todos sus discos. Comenzando con la joven anónima de «Expectations», de su primer disco Tigermilk, y la chica que hace esculturas de los miembros de la Velvet Underground. Tambien tenemos a Judy de «Judy and the Dream of Horses», Hillary en «If You’re Feeling Sinister», la gordita alienada de «Family Tree», el nerd abusado en «Lord Anthony», etc, etc.
Son personajes muy similares en si, perdidos, un tanto patéticos, vistos siempre de una forma amable y comprensiva, un tanto religiosa. Todos conocimos gente así. Claro que estamos en el 2009, y con tanto indie folk hiper-amable y Los Campesinos, uno ya esta acostumbrado a cientos de personajes quirky y raros, y estos pierden el encanto que tenian en 1995, ponele. Recordemos que la mismísima «Expectations» es parte de la banda sonora de Juno. En fin.
Pero a Stuart le siguen gustando mucho estos personajes, observarlos, y colocarlos en situaciones y manipularlos como pequeños muñequitos de Lego, en todas esas canciones que podrian ser pequeños cortos. Su último proyecto musical se llama justamente «God help the girl«, que podría ser un resumen de sus obsesiones más típicas. Pero afortunadamente logra reinventar su formula y manteniendola fresca e interesante. Pero no voy a hablar de este último proyecto sino de una canción de su último disco con Belle and Sebastian, «Sukie in the Graveyard», de The Life Pursuit.

A esta altura estoy totalmente convencido de que The Life Pursuit es el mejor disco de B&S. Es fresco, energizante, barroco, desprolijo y tiene de sus mejores canciones. Sin duda los muchachos aprendieron de trabajar con Trevor Horn, y agarraron lo mejor de su anterior sonido chamber pop con el sonido más disco y 70s de su disco anterior, Dear Catastrophe Waitress. El resultado es la conclusión de una transformación genial que nadie esperaba: La banda más ligera y delicada del indie escoces logrando sonar como Bowie en la época del Ziggy Stardust, baterias machacantes, teclados chillones, bajos con distorsión, solos de guitarra enchastrados en efectos y modulación. Como alguna vez comento Amadeo en un viejo post de su blog, The Life Pursuit es básicamente «la venganza de los nerds» de Belle and Sebastian, dondee deciden mandar todo a cagar, salir a bailar y divertirse.

Belle and Sebastian – Sukie in the Graveyard

«Sukie in the Graveyard» es el mejor ejemplo de no solo el cambio de sonido sino el cambio de actitud de la banda. De nuevo tenemos a una protagonista, Sukie. Si, es joven, es una outsider, esta posiblemente un poco mal de la cabeza, pero la perspectiva esta vez es diferente.

Sukie was a kid, she liked to hangout in the graveyard
She did brass rubbings, she learned you never had to press hard
When she was finished hanging out she was all alone
She decided that she better check in at home
There was an awful row between her mum and dad
They said she hadn’t done this, she hadn’t done that
If she wanted to remain inside the family home
She’d have to toe the line, she’d have to give it a go
It didn’t suit Sukie
So she took her things and left

Sukie was a kid, she liked to hang out at the art school
She didn’t enrol, but she wiped the floor with all the arseholes
She took a bijou flat with the fraternity cat
She hid inside the attic of the sculpture building
She had a slut slave and his name was Dave
She said ‘Be my photo bitch and I’ll make you rich’
He didn’t believe her but the boy revered her
He got her meals and he got her a bed
He watched behind the screen and she started to undress
He never got far
Just lookin’ and playing guitar

Autumn hanging down all the trees are draped like chandeliers
Sukie saw the beauty but she wasn’t wet behind the ears
She had an A1 body and a face to match
She didn’t have money, she didn’t have cash
With the winter coming on, and the attic cold
She had to press her nose on the refectory wall
They served steamed puddings she went without
She had to pose for life for all the scholars of art
She didn’t feel funny, she didn’t feel bad
Peeling away everything she had
She had the grace of an eel, sleek and stark
As the shadows played tricks on the girl in the dark

Resumiendo: Una chica que se escapa de su casa, y vive una vida bohemia donde termina trabajando como modelo en una escuela de Arte. Pero en contraste con Hillary, Antony, Judy, y otros personajes, no hay fragilidad en Sukie. No hay nada de «uh, pobre chica». La música sigue el ritmo de la historia, rápida, desenfrenada y divertida, y aunque se puede leer entre líneas que la vida de Sukie no tiene mucho futuro, no es algo que se juzgue. La voz redentora desapareció y dio lugar a una que celebra a la protagonista,que no se siente ni rara ni mal al desnudarse enfrente a la clase.
Podriamos decir en si, que la misma actitud que tiene Stuart para sus personajes, la tomo para su propia banda.
O básicamente, Fuck Art, Let’s Dance!