Demás, Computadora
El Lunes 26 de Octubre me levanté con una sensación nueva, y desagradable: Era la primera vez que estaba enojado, triste, e indignado por cuestiones 100% políticas. Nunca fui una persona muy politizada, pero eso había cambiado bastante en los últimos meses. Y nada, que todo me parecía una montaña de caca.
Estaba en mi trabajo, con los auriculares, y haciendo clicks en mi carpeta de Mp3s buscando qué disco podría funcionar para ese momento. Sin pensarlo mucho, puse un disco que hace unos meses no escuchaba, y hace muchos años no le prestaba mucha atención. Se trató del Ok Computer, de Radiohead. Seh.

El Ok Computer fue uno de los primeros discos «raros» que escuche, cuando tenía unos 14 años. Recuerdo escuchar el solo demencial al final de Paranoid Android y que me destruyera la cabeza. Que me salteaba «Exit Music (For a Film)» porque me parecía demasiado deprimente. Me parecía un disco muy raro, que no sonaba a nada que hubiese escuchado antes. El booklet, con ese arte todo pintarrajeado con liquid paper y las letras escritas con esa estructura futurista, simulando errores de computadora. Los créditos del disco, que terminaban con «we hope you are ok. thank you for listening». Escuche ese disco cientas de veces.
Ese lunes terminé el disco y lo puse de nuevo. Y luego otra vez. Cuando llegue a casa lo volví a poner. Y también al otro día. Básicamente, ese tercer lp de Radiohead que había gastado hasta el hartazgo hace más de 10 años se volvió mi banda sonora de Noviembre. Lo cual me llamó mucho la atención… al menos cuando yo escucho un disco viejo, de la adolescencia, lo escucho un par de veces, con oídos nuevos, descubro algunas cosas más, y luego lo guardo en su cajón otra vez, con la conclusión de que más o menos me sigue gustando igual que antes, quizás con ideas más «objetivas» de porque me gustaba o disgustaba. Pero luego vuelve a donde pertenecía, al pasado.
Pero esta vez no ocurrió. Volví a re-escucharlo, todo el tiempo, sin ninguna sensación de nostalgia ni similar. Obviamente no era escucharlo de cero, ya que tengo todo el puto álbum grabado en mi inconsciente, pero fue diferente. Y más aún con una banda que vi en vivo en mayo y me había causado una ligera decepción.
Me sigue pareciendo un disco que envejeció más bien poco. ¡Es de 1997! Se escribieron gigas de texto sobre el cambio estilístico en su siguiente disco, el Kid A. Hubo un gran cambio, pero el Ok Computer también implicó un nuevo sonido. Es oscuro, críptico y alienado. La temática del disco va alrededor de un quiebre, tanto en un plano interno/espiritual como en un plano más humano y universal. Es la banda sonora del No Future, pero no ese No Future del invididuo, de «God Save the Queen». Estamos hablando de uno más triste y jodido: Caer en la realidad de que esa imagen del futuro que teníamos, de autos voladores, realidad virtual y avances tecnológicos hermosos no iba a ser así. Básicamente, todo lo que se puede encapsular en la frase «El futuro no es lo que era antes«*.
Pero claro, Radiohead era (¿es?) una banda de brit-pop y todo eso se sigue colando en varias de las canciones. El pop se filtra entre las capas y capas de sonidos y efectos que cubren el disco y lo vuelven hermético. Ellos luego seguirán dedicandose a hablar de la alienación y la política hasta embolarla en los siguientes discos. Para mi, en este disco alcanzaron un balance ideal. A continuación, algunas observaciones canción por canción del disco:
Airbag
Colin Greenwood, el bajista de Radiohead, comentó en una entrevista como surgió la particular línea de bajo de este tema. Aparentemente no tenía muy claro que tocar en éste, excepto en algunas partes y grabó solamente esos fragmentos y arreglos, pensando en completar luego el resto. Terminaron dejándola así, llena de silencios. Airbag es una excelente introducción al disco, siendo un buen ejemplo de los recursos y los sonidos que se escuchan en todo el disco. Las guitarras y la batería parece que estuviesen luchando para intentar no sonar como deberían. Yorke convierte un accidente de tránsito en un big-bang existencial. Sería ballardiano, sino fuese tan inocente todo.
Paranoid Android
Este tema para mí, es el Magnum Opus de la banda de Yorke y cia, con sus seis minutos de duración y con multiples secciones y climas. Recién ahora escuchándola me doy cuenta que el comienzo de la canción es simplemente acústica, percusión y algun arreglo mínimo de guitarra electrica. ¡Antes me imaginaba que eran cientos de sonidos extraños! Mi parte favorita sigue siendo el solo del final, o también el primer estallido de guitarra a los 2:42 que te agarra totalmente por sorpresa. Bah no!, mi arreglo favorito está al comienzo, en los estribillos, el arreglo de guitarra de pocas notas, que sigue siempre igual, y cuando el bajo cambia al final de nota, permanece inconmovible y queda incómodamente disonante. Recuerdo cuando era chico y lo escuche me parecía que era un error, que tenía que cambiar ese arreglo ahí en ese acorde!. Pero no. Y eso es lo que lo hace genial.
Subterranean Homesick Alien
Que banda menos dylaneana Radiohead, como para ponerle ese título. Este es el que considero el primer «tema de relleno» del disco. Tema de relleno en el mejor sentido del mundo: Creo que los álbumes tienen que tener temas como este, lindos, que no sean singles, que estén correctos y ayuden con el flujo natural de la obra. Un disco no tienen que tener todos temas perfectos para ser un gran disco. Re-escuchandolo, me sorprende lo prog del estribillo, como las guitarras hacen escalas y dan un montón de firuletes, y hay un montón de capas y planos pasando al mismo tiempo. Pero después no mucho más. Lindas guitarras slides y lindos teclados. Un lindo tema.
Exit Music (For a Film)
La canción para Romeo y Julieta. «¿Querías Drama? ¡¡TOMA!!». Muy extraña selección para un cuarto tema, totalmente deprimente, plancha al pecho, con la mejor selección de timbres y sonidos del disco. Highlights: El pequeño loop que entra a los 2:18, que parece ruido de la calle y conversaciones inentendibles, que sigue en toda la canción hasta el final. Y el bajo con fuzz podrido, que es seguramente de los sonidos más desagradables que habré escuchado de adolescente.
Observación al margen I: Como habrán notado hasta ahora no he hablado ni mencionado casi nada de la voz de Thom Yorke, o sus letras. Es lo que menos me llama la atención del disco, quizás por haberlo escuchado mucho y tambien por que me ha cansado un poco su timbre de voz en los últimos años, al igual que sus recursos. Igual me sigue pareciendo un muy buen vocalista. Y gran compositor también – el otro día me sorprendí mucho al enterarme que los temas son en la brutal mayoría composiciones de él, y solo unas pocas canciones en la discografía son obra de otros miembros de la banda. Yo tenía la idea de que eran mucho más «banda» y que todos trabajaban más juntos. Pero no, parece que Radiohead es la bandita de Thom básicamente.
Let Down
Quizás mi tema favorito del disco. Es extraño, porque a pesar de mantener el sonido psicodélico y espacial de los temas anteriores, esta canción es diferente. ¿Porqué? Quizás es porque es lo más parecido a una canción de amor. La letra es simple y agradable, los arreglos no son demasiado extraños y se mantiene todo dentro de ciertos parámetros de normalidad. Partes favoritas: La flautita que entra en una sola nota sostenida cuando termina el puente a los 2:48, y la parte en que la voz de Thom se «separa» en dos melodías y letras diferentes en la parte más emotiva del tema, a los 4:00.
Karma Police
Seguimos en un perfil más «tradicional». ¡El Single! Una canción que me había aburrido bastante cuando salió. Es un muy lindo tema, donde todo esta en su lugar y funciona muy bien. El tono es extraño, por un lado complaciente y agradable, por el otro lado resignado e introvertido. Es como la respuesta madura digamos, a la explosión y catársis ocurrida en Paranoid Android y sigue la misma línea temática.
Observación al margen II: Creo que el momento más catchy de todo el disco es el comienzo de Karma Police («karma police, arrest this man..«) ¿Notaron los pocos estribillos memorables que tiene Radiohead? Tenemos ‘Creep’, y de él de algún otro (‘Just’?), pero con el Ok Computer, como que los estribillos empezaron a desaparecer. Pienso en el Pablo Honey y en el The Bends y tampoco recuerdo muchos. Son más bien una banda estribillo-less, donde los arreglos particulares de guitarras y timbres particulares son los que nos hacen recordar los temas, más que una melodía de voz pegajosa. Quizás eso es la influencia más grande que ellos tienen del post-punk y la música más experimental, más que del pop y rock que influenció a otras bandas de su camada.
Fittier Happier
¡OMG! ¡El tema artie! ¡Estamos hablando de un álbum conceptual, muchachos! Siguiendo en la linea Airbag-Paranoid Android-Karma Police. Esta es por lejos, la canción que más envejeció del disco. E igual para ser un experimento basado en un piano deprimente y la voz sintética que viene de regalo con la Mac, esta muy bien y es entretenida de escuchar. Funciona bien para dividir el disco en dos partes. Parte favorita: Cuando el loop de piano se corta y se rompe exactamente en el segundo 1:31.
Electioneering
Este tema es una mierda. No se que carajo hace en este disco, porque lo pusieron, que aporta, ni nada por el estilo. Si, es el tema «rockero» del disco. Es el tema con tempo rápido. «Seh, lo que pasa es que sino el disco quedaba demasiado bajón y ta pusimos este tema». I CALL BULLSHIT. ¡Sí! ¡Claro que quedaba bajón sin esta canción! ¡El disco es un bajón, es la idea! Se que hay gente que lo defiende ,pero nunca me gustó ni nunca me gustará. Fuck this song.
Climbing Up The Walls
Yupi, volvemos a la oscuridad y alienación. El tema con el sonido más tóxico y podrido de todo el disco, con bajo electrónico y la batería grabada en un ático húmedo y mojado. Nunca supe muy bien de que iba la letra, pero me gusto mucho siempre el clima general de la canción. Tiene uno de los pocos estribillos reconocibles del disco también. Ahora que lo pienso, pese a ser un tema bastante ‘extraño’ es de los que tienen la estructura más convencional del disco. Parte favorita: las «gaviotas agonizantes» que suenan en el canal izquierdo en los 2:50.
No Surprises
El momento donde realmente me emocioné en el show de Radiohead fue con esta canción. La había olvidado por completo, y cuando comenzo fue onda «awww! esta canción era muy linda!». Continúa con la linea de Karma Police y Fittier Happier, ahora esa temática alienada-posmo-anticonsumismo esta un poco pasada de moda, pero sigue siendo una bella canción. El arreglito de guitarra aguda del comienzo podría considerarse un equivalente a la intro de ‘Sweet Child O Mine’ – Un arreglo que suena infantil y bobo pero que en cierto contexto funciona muy bien y termina siendo la piedra fundamental de la canción. Básicamente, es una lullaby en un escenario de una novela de Phillip K. Dick, donde todo esta cromado y los robots humanoides son nuestros amigos.
Lucky
Este tema siempre me gusto pero no me fascinó como a otros amigos, que lo consideraban la mejor canción, así como la más deprimente. Líricamente es muy triste y angustiante, y la música va muy de la mano al respeto. Vuelven los accidentes de auto que había en Airbag. Siempre lo asocie mucho con Climbing Up The Walls, como si esta fuera una sucesión natural a este tema (pese a tener No Surprises en el medio). Podría decir que en este tema se mezclan los dos ejes temáticos del disco, el apocalíptico-político (Paranoid Android, etc) y la angustia sentimental. En si, una muy buena canción, pero no se me ocurre mucho para decir sobre ella.
The Tourist
Otra canción etiquetable como «canción de relleno», siempre me gustó y es un muy adecuado final del disco. Se bajan como 3 cambios. Una balada en tiempo de vals acerca de como los turistas se pierden de la belleza de las cosas por querer asimilar toda la información posible en el menor tiempo. Otra vez, temática anticuada. Pero me gusta. Quizás me gusta porque musicalmente siempre me pareció que en realidad hablaba de otra cosa, como si era una canción romántica con la letra cambiada a proposito. Un tema bastante por fuera del concepto general del disco, pero que funciona muy bien. Todo el espacio que falta en el disco se encuentra acá, como la primera bocanada de aire al salir del agua.
Bueno, ¿Y Después? Hay muchos temas que me gustan de los 4 nuevos discos de Radiohead. El Kid A nunca me pareció ni ahí la maravilla que todos dicen. Todos sus discos siguientes, ante todo me parecen sorprendentemente irregulares. «In Rainbows» me parece su disco más flojo, aunque me parece una obra sincera y esta bien que exista. De estos últimos discos, mis temas favoritos son canciones como There There, A Wolf at the Door, Morning Bell, Life in a Glass House, Pyramid Song, Knives Out. Como se darán cuenta, no son sus temas más experimentales ni «raros». Insisto en que lo mejor de esta banda es cuando fusionan ese lado experimental con su gusto por buenas melodías y las canciones más convencionales. Ahora que pienso, esas canciones que me gustan de los otros discos, podrían haber sido perfectamente de otro álbum… Un Ok Computer II, ese disco que me encantaría escuchar pero nunca se creo ni será creado.
* Recién descubro que esta frase es de Yogi Berra, famoso beisbolista estadounidense famoso por sus malapropismos.
pd: post dedicado a tefa, que cumple años mañana. mua!

Daikichi Amano es un fotógrafo cuyo trabajo trata sobre mujeres en alegre armonía con diversos seres de la variedad repulsiva. Anguilas, pulpos, insectos, tortugas, serpientes, sapos.
Su trabajo es decididamente extremo y es absolutamente NSFW (y probablemente tampoco es seguro para verlo al lado de gente que aún no cree que somos asesinos seriales.)
Sin embargo las fotos son, como decirlo, casi bellas en su grotesquidad. Cliqueen bajo su propia responsabilidad y ¡feliz inicio de la semana! :D
La Biblioteca Inexistente (12).

(Imagen tomada del Flickr de K Stream, que se encuentra acá)
1) El extrañísimo caso de Taman Shud. O como un hombre aparece muerto hace 60 años (!!) en una playa de Australia y nunca se sabe quién es, qué estaba haciendo ahí y como murió. Artículo con el cual inauguramos una nueva práctica de linkear entradas de Wikipedia, solo cuando realmente valgan la pena.
2) Muy simpática entrevista a Umberto Eco donde habla de las listas, su rol como ordenadoras en la cultura occidental, sus intereses que siempre cambian, su increíble biblioteca y la necesidad de organizar las cosas para sentir que le ganamos a la muerte.
3) Excelente reseña del Tetris a cargo de Tim Rogers, donde destaca su condición existencial, su diseño simplicísimo, su ubicuidad, su falta de final y su inescapable muerte como parábolas de la vida misma. Traducido para todos aquellos que deben renegar porque posteamos muchos artículos en inglés.
4) Gran perfil de Sigizmund Krzhizhanovsky, un escritor ruso de ciencia ficción en la veta kafkiana que no publicó nada durante su vida, pero cuyas historias distorsionan la realidad soviética y la exponen tal cual era a través de esos grandes amigos del hombre, la metáfora y la fantasía. Me dieron ganas de leerlo.
5) Quizás sea un tanto esquemático y simplista, pero este artículo sobre las «Nueve Naciones de China» es una linda introducción a un país fundamental en la historia futura y presente de la humanidad del cual todavía (a diferencia de Estados Unidos, por ejemplo) sabemos muy, muy poco.
6) Demostrando una vez más que es un gran crítico musical, Julian Cope nos presenta su Glamrocksampler, una colección de canciones glam de la b, descritas con pompa y humor, cuyo descubrimiento quizás más interesante es que el glam era, por un lado, un intento de retornar a las raíces del rock and roll y, por otro, una música absolutamente comercial realizada, en su mayoría, por viejos músicos de carrera que veían el lingote.
7) Una entrevista con Ralph Eggleston, uno de los diseñadores de Wall-E, donde habla sobre colores, los distintos acercamientos a la iluminación, la importancia de la pantomima para transmitir los sentimientos de Wall-E y otras linduras que serán de gran interés para cualquier process-junkie o aspirante a director de arte fílmico.
Shore Leave

¿Los marineros tienen un lugar tan claro en nuestro imaginario popular o simplemente Tom Waits es demasiado bueno evocando imágenes? Porque pocas canciones me hacen imaginarme una imagen tan clara como ésta. Un marinero perdiéndose en la noche de una zona portuaria con el anonimato que le otorga ser por solo un par de días una cara más que nadie va a recordar en un algún punto indeterminado del sudeste asiático, matando el tiempo, tratando de ocultar la angustia con excesos, pero que a pesar de todo no puede evitar pensar en su casa y en la mujer que dejó allá.
Tal vez el mayor mérito de la canción no sea la claridad de la imagen sino la economía de recursos con la que la logra, lo redonda que es la letra, que no tenga ni una línea de más. Y que la canción suene exactamente como esas imágenes. Y el contraste en como Waits termina aullando toda la desesperación contenida en la primer parte de la canción, repitiendo el nombre, diciendo en dos palabras lo mismo que dice todo el resto, «shore leave…»
Well with buck shot eyes and a purple heart
I rolled down the national stroll
and with a big fat paycheck
strapped to my hip sack
and a shore leave wristwatch underneath
my sleeve
in a Hong Kong drizzle on Cuban heels
I rowed down the gutter to the Blood Bank
and I’d left all my papers on the Ticonderoga
and was in a bad need of a shave
and so I slopped at the corner on cold chow mein
and shot billards with a midget
until the rain stopped
and I bought a long sleeved shirt
with horses on the front
and some gum and a lighter and a knife
and a new deck of cards (with girls on the back)
and I sat down and wrote a letter to my wife
and I said Baby, I’m so far away from home
and I miss my Baby so
I can’t make it by myself
I love you so
Well I was pacing myself
trying to make it all last
squeezing all the life
out of a lousy two day pass
and I had a cold one at the Dragon
with some Filipino floor show
and talked baseball with a lieutenant
over a Singapore sling
and I wondered how the same moon outside
over this Chinatown fair
could look down on Illinois
and find you there
and you know I love you Baby
and I’m so far away from home
and I miss my Baby so
I can’t make it by myself
I love you so
Shore Leave…
Shore Leave…
Epitafio
Luego de 3 años y medio de compartir momentos todos los días, todo se ha acabado. Hoy, oficialmente, murió mi querido Nokia 1100. Y aunque suene ridículo, me puso bastante triste.
En la batería indica la fecha que lo compre : Julio del 2006. Luego de años, años, y años de luchar contra el consumismo rampante y la moda de los celulares, las propagandas, y todos mis amigos, desistí. Caí en el primer local que encontré por 18 de julio, puse mi mejor cara de orto y y le dije a la vendedora: «Dame un celular. No importa cual. El más barato que tengas.»
Me fui a mi casa con mi 1100. Seamos sinceros: La razón principal para comprarme el celular fue poder comunicarme con ella. Pero desde ahí el teléfono siguió conmigo, en el bolsillo izquierdo del pantalón, junto con las llaves. Todo el tiempo. La relación con ella duró un año y medio hasta que no funciono más para ambos. Meses después me mudé solo. Su alarma me despertó todos los días de ahí en adelante. Mañana me voy a tener que despertar con el despertador del teléfono de línea, y va a ser extrañísimo.
En mi celular anote decenas de telefonos, montañas de recordatorios, correos, direcciones, etc. Lo usaba como mini-agenda, incluso cuando iba a Buenos Aires, aunque el celular no tenía señal ahi. Jugué al snakes con una sola mano, en la sala de espera de cirugía, esperando a la doctora para que me saque el yeso de la otra mano. Su linternita me salvó de más de un apagón.
Llegue a usar mi celular de slide en un par de shows en vivo. Era lo que tenía en el bolsillo.
Con los años, cada vez le agarraba más cariño. Mis conocidos cambiaban de celular. Se quejaban de su funcionamiento. De que consumían mucha batería. De que sacaban fotos en pésima calidad. Que el mini-joystick del teléfono se rompía y se volvía una tranza para poder utilizarlos. Y mi 1100 seguía ahí, y empezaba a tener orgullo de tenerlo conmigo. Pero tardé bastante en saber cual era el modelo de mi celular. Odiaba todo lo que tenía que ver con los celulares, algo quizás extraño para alguien medio nerd como yo. Pero no quería saber de nada. Me había asqueado hasta la medula como la industria nos construyó (a todos) la obligación de tener un celular. Los odiaba. Pero bueno, uno se vuelve grande y se deja de joder un poco.
Un día averigué el modelo y lo busqué en la Wikipedia. Y ahí mi celular me empezó a gustar aún más: Primero, el 1100 fue diseñado exclusivamente para paises en vías de desarrollo. Su sistema de membrana para las teclas esta hecho para que sea resistente a la humedad, al polvo y a la arena. ¡Un celular para utilizar en el Sahara, o en el Amazonas!. Lo otro que leí era aún mejor: El 1100 es el gadget electrónico más vendido del mundo. Más que cualquier otro celular, mp3s o lo que sea. Se vendieron 200 millones de Nokia 1100. Es el Ford T de los celulares. Es la Fender Telecaster del mundo de los móviles. Totalmente working class. Hace solo lo que tiene que hacer, y lo hace perfecto. ¿Que más puedo necesitar?
En su último año de vida se le empezaron a notar las nanas. No por su funcionamiento, sino que la membrana con los números, por tanto uso, se empezo a borronear, gastar y a tomar un color amarillento. De a poco, seguir con mi maltrecho y baqueteado nokia dejo de ser algo honroso para ser bueno.. medio penoso. Estaba feo, sucio, gastado. Pero yo ya le tenía afecto. Por unos días tuve unos ataques de «bueno, podría actualizarme y COMPRAR OTRO!» pero nunca logré sucumbír. El teléfono siguió conmigo.
Hasta ayer. Porque me tuve que emborrachar, intentar ver la hora en el teléfono mientras meaba y el celular se cayó por el agujero en un baño turco. La puta madre. Si, metí la mano y lo saque. Seguía andando. Pero como soy medio tarado no lo sequé, solo superficialmente. Hoy cuando me desperté, se había apagado. Lo prendí. Andaba. A la hora se apagó. Mierda. Anote todos los teléfonos en un doc. Ahora prende sólo por unos segundos. Se acabó.
Todavía no se bien que hacer en el futuro próximo. Eso será para otro post. Pero puta que le agarre cariño al bichito blanco de plástico. No fue muerte natural, y no tuvo mucho glamour que digamos, pero su muerte fue en cierta forma, apropiada. Lo guardaré con mis otros recuerdos, o lo enterraré y le fabricaré una pequeña tumbita en su honor. Se lo merece.
Adiós, pequeño amigo.

