Algunos Breves Pensamientos Sobre El Eterno Retorno en Dc Comics.


(La imagen del aviso: la nueva JLA de Johns y Lee)

1) Ayer DC Comics anunció, corriendo el velo de misterio que se había posado sobre su status quo post Flashpoint (el crossover que está ocupando su grilla veraniega) que va a rebootear todo su universo y relanzar TODOS sus títulos desde el número 1. Cosa que obviamente levantó polvareda. Sorprende la “audacia” de decidir relanzar de cero títulos legendarios como Action Comics y Detective Comics, los más antiguos de la editorial y de la industria como todo y que ya se estaban acercando al número 1000. Por supuesto que muchos se han ofendido y muchos más se ofenderán, incluyéndome en un primer momento. Pero me parece que hay matices a esta observación y que la movida responde a un interés editorial más preciso y no-tan-destructivo que lo que a primera vista aparenta.

2) Lo que creo, en primera instancia, es que éste, más que un hard reboot de todas las propiedades desde cero, es un soft reboot de ciertos elementos del universo que no funcionan del todo bien. Y, también, que es un producto de los cambios en las altas esferas creativas que sufrió DC el año pasado. La llegada de Jim Lee y Geoff Johns como co-publisher y chief creative officer, respectivamente, buscaba rescatar al costado creativo de la editorial del micro-micro-management de Dan Didio, que se había expresado catastróficamente entre Countdown y Final Crisis y la había hecho perder muchos lectores. A partir de ese momento se comenzó a percibir un intento de recomposición de las relaciones con los creadores y un fuerte deseo de criar nuevos talentos capaces de reemplazar a Geoff Johns y a Grant Morrison como los capitanes del crucero DC. Por eso le han dado tantas series nuevas a Jeff Lemire o Chris Robertson y han contratado a Paul Cornell de modo exclusivo. Ahora bien, si Johns está al mando de toda ésta operación, y todos los indicios apuntan a que así es, ya que es su miniserie, sus personajes y las declaraciones sobre el post-Flashpoint lo han puesto en primera plana, careciendo, sorprendentemente, de declaraciones fastidiosas de Didio, entonces es muy poco probable que vayan a joder con sus series, especialmente con Green Lantern, gallina de los huevos de oro. Lo mismo para Batman, no se van a meter con Morrison y la intrincada madeja que está tejiendo. Básicamente, porque estas dos franquicias dan guita, venden mucho y porque son, para bien o para mal, las flagship de la editorial en los últimos años. Tampoco creo que se vayan a meter con la Legión, con Firestorm, Aquaman o Deadman, todos personajes tocados con la varita de Johns en los últimos años, reformulados, rescatados o retraídos a un pasado de gloria. ¿Pero qué pasa con Superman, Wonder Woman, los Titans, la JLA, la JSA incluso Flash, todas franquicias que en los últimos años han venido de capa caída, con marchas y contramarchas y cambios de dirección y de equipo creativo? Bueno, para eso está Flashpoint. Probablemente esas sean rebooteadas, reseteadas o sencillamente toqueteadas para limpiarlas un poco y proveerles de un nuevo punto de partida.

3) No creo, entonces, que veamos un reboot completo y radical, empezando de cero. Pero hay que tener en cuenta que, por otro lado, ya es hora de un reboot para el universo DC. El último realmente importante (Crisis on Infinite Earths, Infinite Crisis no cuenta, porque fue para-mundial, o sea, trajo de nuevo el multiverso pero no afectó la trama general de la tierra 0, el punto focal donde viven nuestros héroes) ya tiene más de 25 años. Y el anterior a ese, la Silver Age, sucedió justamente 25 años antes. Es la única forma, lamentablemente, de re-enfocar un universo tendiente al caos. Y nos vamos a tener que acostumbrar a ello, a que siempre las mismas historias sean contadas otra vez, con nuevos creadores que, quizás, agreguen cosas nuevas, y siempre siempre siempre descendiendo en el caos. Porque un universo compartido, en términos superheroicos, es entropía tarde o temprano.

4) Por otro lado, el razonamiento de DC es sólido en términos empresariales. Y bastante astuto. La industria del comic norteamericana viene teniendo, desde principios del año pasado, una tendencia a la baja en sus ventas y al estancamiento y hasta crisis de sus circulaciones y flujos de dinero. Finalmente, la crisis generalizada los alcanzó y, especialmente DC y Marvel, no saben muy bien qué hacer para remontar. La idea de lanzar 52 nuevos números uno responde a eso: vender y mucho. Está empíricamente comprobado que los lectores de comic compran mucho más si es un primer número, y la maquiavélica idea de DC es aumentar de un batacazo todas sus ventas con una masa inmensa de números uno. Esto es algo nunca hecho antes, habría que ver cómo funciona, pero en primera instancia yo no tendría motivos para desconfiar de su éxito. De algún modo este elemento, tan frio, tan calculador, tan contraproducente para la seriedad de la industria, me produce una cierta admiración. Porque ha sido práctica corriente en los últimos años, de ambos lados: cerrar series, relanzar de cero, luego renumerar esa serie nueva de acuerdo a la numeración histórica del personaje desde sus orígenes (o sea, se suman todas las revistas que tuvo Hulk y se llega, ponele, al número 600, se lo pone en la tapa y se lo vende como número aniversario, a los dos años se cierra esa serie y se la relanza de 1, a los dos años se la renumera y así). La audacia y, básicamente, completa desfachatez de hacerlo a un nivel macro me parecen bastante sintomáticas de lo que está pasando con los “panfletos” en la industria y, básicamente, me parece una hija putada sincera. Este aumento será, sin embargo, de corto plazo, pero para suplir ese efecto shock me parece que han tomado la otra decisión realmente revolucionario de estos anuncios.

5) Ésta decisión va en contra de la política corporativa largamente arraigada de DC de ir tranquilos, con la corriente, con su anquilosada y conservadora organización empresarial: cada nuevo número de TODA la línea de comics de DC Comics saldrá el mismo día de su publicación en forma digital, disponible automáticamente para el disfrute en cualquier medio electrónico, Ipad, celular inteligente o quién sabe qué. Esto es realmente revolucionario. Es la primera editorial grande que abraza el formato de distribución digital en forma masiva y que ofrece todo su nuevo producto simultáneamente en él. Es, en primer lugar, una aceptación de la muerte tácita del “panfleto”. Ya nadie quiere una revistita de 22 páginas repleta de anuncios que luego es reemplazada por un libro mucho más resistente. Todos quieren leerlas en sus computadoras. Pero es, además, un vuelco sísmico en la relación con los retailers, con los vendedores de comics que forman parte de la columna vertebral de la organización y la venta de comics en Estados Unidos, que, en verdad, proveen a las editoriales de la gran mayoría de su cash flow. Para mí lo que DC está haciendo es comenzar a soltarles la mano, por un lado, a advertirles que tienen que evolucionar o morir, que el futuro está en ser tiendas de libros especializadas en comics y que, quizás, el direct market como lo conocemos está mucho más cerca de la muerte que lo que pensábamos. Obviamente que Diamond sobrevivirá, es demasiado grande y seguirá distribuyendo otras basuras (y trades). Pero el futuro parece incierto e interesante. DC Comics está intentando suplir sus canales de distribución tradicionales y alcanzar a un mercado que percibe como mucho más grande, que es el de las descargas legales. Si ese nuevo segmento es suficiente para suplir las ventas (un comic digital sale bastante menos que uno real) que se espera que se pierdan a medida que se vayan extinguiendo los panfletos (porque en realidad eso es: un acta de defunción desfasada) solo el tiempo lo dirá. También es un intento de superar y reemplazar a Marvel en la cima de la industria, con el doble batacazo de un aumento en lo digital y en las ventas en papel, y que irá a hacer Marvel ahora es algo que habrá que ver con atención (yo pronostico cambios similares en poco tiempo, a Marvel le importan aún menos los retailers).

6) ¿Creativamente? Creativamente, como todo relaunch, va a ser una bolsa de gatos: algunas cosas estarán bien, otras serán un desastre, muchas series “importantes” probablemente tendrán problemas de periodicidad (¿alguien se imagina una JLA dibujada por Jim Lee que salga a tiempo? No, yo tampoco) y dudo MUCHÍSIMO que de acá a un año Action Comics y Detective Comics (al menos) no retornen a sus numeraciones originales. Desde que salió el aviso se sabe que se viene un comic nuevo de Superman con guiones de Grant Morrison, se rumorea a Deadman en Adventure Comics, un nuevo comic de Batgirl con Barbara Gordon y una nueva visión, más diversa étnicamente y con personajes más jóvenes para el universo DC. Pero eso, lamentablemente, no creo que sea lo realmente importante de este anuncio (¿no vieron que casi ni mencionaron equipos creativos?), lo novedoso está detrás. Lo que estará bien serán las series que ya vienen bien y un par de hallazgos interesantes que se sostengan con equipos creativos coherentes. Que es todo lo que siempre podemos esperar. Tendremos que seguir sufriendo y saber discernir entre la inmensa cantidad de basura que vendrá, pero bueno, la labor del lector de comics de superhéroes siempre fue esa.


Return to Innocence

Mientras que los problemas raciales ya no parecen ser centrales a la mayor parte del rap negro, el punto más importante de Das Racist es su variación de las dinámicas raciales habituales del hip hop. Das Racist es después de todo una banda conformada por dos hijos de indios y un latino portando nombres como Himanshu Suri, Víctor Vásquez y Ashok Kondabolu y aunque usualmente no usan beats muy sofisticados sus rimas son geniales. No quiero igual hacer una introducción a la banda ni dar muchas explicaciones sino hablar de esta canción en particular. Tal vez algunos recuerden otro tema con el mismo nombre y van a entender por qué se llama igual cuando lo escuchen y noten sobre qué está construido el track. A muchos que el nombre no les diga nada posiblemente vayan a reconocer la base del tema de alguna propaganda de Greenpeace o algo así. “Return to Innocence” de Enigma.

Enigma era un proyecto del rumano Michael Cretu que tuvo mucho éxito allá por principios de los 90s con una mezcla inmunda de cantos gregorianos, world music y europop berreta. Es una de esas cosas que uno realmente no se puede imaginar que haya existido una época con los factores correctos para que sea exitoso, pero existió. Como todos estos productos new age/world music una de las ideas implícitas más importantes era un racismo romántico que consideraba que había algo inherentemente espiritual en la música folklórica étnica (donde étnico significa “de gente que no es blanca y no vive en el primer mundo”) porque otros pueblos más pobres y más privados de los bienes del capitalismo en realidad son más puros y viven más cercanos a la Madre Tierra. Mientras el consumismo crecía día a día y los yuppies eran el modelo a seguir se alzaba esta visión romántica del tercer mundo y su pureza como algo de lo cual había que aprender, al mismo ritmo que la ecología, la falsa preocupación por la situación en África y la crítica a nuestra sociedad, su velocidad y la forma en la que el hombre estaba destruyendo la naturaleza; todas ideas que por supuesto se popularizaban entre gente que jamás estaría dispuesta a cambiar su estilo de vida. Vale aclarar que estas ideas todavía tienen una continuación directa pero esa es otra historia.

Das Racist en este track toma ese pasticho étnico y después de usarlo un rato como base para rapear, se burlan tatareándolo encima como por tres minutos. Las rimas de este track no dicen nada sobre cuestiones raciales pero la intención cuenta más que mil palabras. Son tres personas provenientes de minorías raciales tomando un tema supuestamente étnico hecho por blancos para blancos y recuperándolo para ellos como parte de uno de sus discursos habituales: la insensibilidad de los blancos bien intencionados pero racialmente confundidos que intentan no ser racistas pero para los cuales toda la gente de piel oscura es intercambiable y más o menos lo mismo (ver los temas “Shorty Said” y “Puerto Rican Cousins”). Y para probar su punto alcanza solo un detalle: la mayoría de la gente que se emociona con el tema original de Enigma siempre pensó que el sample vocal es de un canto nativo americano, pero es en realidad un cantante de música tradicional china. Pero es más o menos lo mismo, ¿no?


Esta nota de Rolling Stone sobre la actualidad de Billy Corgan publicada hace un tiempo atrás es menos interesante por sí misma o por el insoportable personaje que retrata que como diágnostico y clausura de varios de los mitos de los noventas. Corgan aparece como un personaje ridículo y vergonzoso, auto-paródico. Llora sobre el lugar que se merece en la historia del rock y que no se lo reconocen, habla sobre sus creencias espirituales new-agers y el libro sobre espiritualidad que está escribiendo, parece un loco paranoíco cuando habla del fin del mundo y el 2012, comenta sobre sus relaciones con Sasha Grey, Tila Tequila y Jessica Simpson, le saca el cuero obscenamente a sus ex-compañeros de banda y demuestra constantemente tener una imagen distorsionadísima de sí mismo que nadie en todo el mundo comparte. Pero lo mejor de la nota no es ninguna de las payasadas de Corgan sino la única intervención del baterista Jimmy Chamberlin, que se bancó al pelado infame durante todos los 90s (¿alguien se sorprende que se haya vuelto adicto a la heroína?) y que fue el único miembro original que se sumó a la reunión reciente de Smashing Pumpkins hasta que Corgan lo echó, y que da en unas pocas líneas una explicación lúcida y contundente de su punto de vista:

«En el medio de la última gira, Billy decía que era culpa del agente, después que era culpa de la banda, después que era culpa de los fans. (…) En el gran esquema de las cosas realmente ya no mueve mucho la aguja. Es un par de discos de oro y un poco de plata. ¿A quién le importa? Tengo mujer e hijos, soy completamente feliz. La música es una parte tan pequeña de la vida de la gente hoy en día. La gente ya no se sienta a mirar las tapas de los discos y pensar en Kurt y en Billy como en los noventas. Odié tanto a los noventas»


Cherish The Light Years

Wes Eisold recorrió un largo camino desde los primeros lanzamientos de American Nightmare hasta el nuevo disco de Cold Cave. La evolución fue larga y lenta pero clara. Del hardcore brutal y elemental de American Nightmare/Give Up The Ghost en el que destacaba la poesía de sus letras al hardcore más experimental, matemático y cercano al grindcore de Some Girls; de ahí curioso y un tanto fallido híbrido de hardcore y rap que fue XO Skeletons y al proyecto efímero Ye Olde Maids. Con XO Skeletons era bastante claro que se estaba alejando de la escena hardcore casi definitivamente, pero Ye Olde Maids fue la confirmación. Ahí aparece todo lo que eventualmente sería Cold Cave: canciones oscuras con sintetizadores, con toda la misma angustia de antes pero sin nada de la ira. Era despolijo y atonal, casi nada sonaba como una canción terminada, se le veían las costuras por todos lados, le faltaba un poco de foco, pero Eisold había encontrado una nueva forma que ya no abandonaría. No es difícil imaginarse qué atractivo pudo haberle encontrado a los sintetizadores, después de todo Eisold, nacido sin la mano izquierda, que comentaba en entrevistas cuán frustrante era para él hacer música pero no poder tocar un instrumento, que contaba como de chico soñaba con aprender guitarra hasta que le avisaron que con una sola mano no se puede, estaba por primera vez ocupándose de la instrumentación y componiendo los temas en su totalidad por sí mismo. Después de otro compilado de temas sueltos ya con el nombre de Cold Cave (Cremations, un poco más prolijo, con algunas canciones propiamente dichas) terminó de pulir su sonido gracias a la inclusión en el proyecto de otro músico en plena evolución, Dominick Fernow.

Fernow recorrió una ruta donde el cambio fue más sutil pero igual de constante. Empezó por los comienzos de la década pasada blandiendo sobre el público su propia variedad de harsh noise particularmente brutal. Tocaba en vivo, usualmente en cueros, con una violencia e intensidad notables, parado adelante de los amplificadores con un micrófonos en cada mano que usaba para generar breves pero estremecedoras explosiones de feedback. Esta modalidad lo llevó al centro de la escena noise norteamericana pero pronto empezó a cambiar, a ajustar su imagen, se cortó el pelo, dejó de andar en cueros y empezó a usar camperas de cuero, y más importante, empezó a tocar con sintetizadores en vivo. Su sonido se volvió más sutil, menos violento,  más preocupado por los timbres, las texturas y la atmósfera. Por eso aunque su obra previa a Cold Cave contrasta todavía más que la de Eisold, es dificilmente sorprendente.

En el 2009 un Cold Cave conformado por Eisold, Fernow y Caralee McElroy (ex-Xiu Xiu) editó Love Comes Close, posiblemente el disco que más me gustó de ese año. La combinación justa entre canciones perfectas de synth pop oscuro y noise. Las pegadizas líneas de sinte invitaban a bailar mientras gravitaban sobre bases de ruido que le agregaban a las canciones todo un nuevo nivel de contradicción y significado evitándoles caer en ser canciones puramente pop, eran como destellos de color sobre un fondo gris. Mientras la voz grave de Eisold cantaba letras de angustia, desesperación, enfermedad y desolación. Era una combinación ideal, la música perfecta para (parafraseando a Eisold en un tema de Give Up The Ghost) “bailar al son de todo lo que perdiste, al son de la miseria de tu vida”.

Cherish The Light Years, el nuevo disco de Cold Cave (sin Caralee y con Jennifer Clavin de Miko Mika en su lugar) hace un salto desde Love Comes Close comparable al que ese disco hizo con respecto a Cremations. Eisold parece estar recorriendo la música de los 80s cronológicamente y si en el anterior disco la principal influencia era el synth pop, en este parece ser el new pop. La oscuridad de los otros discos casi desapareció el ruido ya no está, los sintetizadores suenan limpios y estridentes, la desesperación y la angustia existencialista de las letras de Eisold dieron lugar a otras emociones más diversas y hasta se indulge en momentos de melodrama del tipo Morrissey (“I feel guilty being alive/when so many beautiful people have died”). Hay guitarras y bajos y baterías no sintetizados. ¡Hasta hay una trompeta! Es un disco casi alegre. Ya no existe esa contradicción, esa tensión en las canciones que se debatían entre el baile y la desesperación, este disco es pop sin culpa. Al mismo tiempo eso lo hace un poco menos interesante y Cherish The Light Years es un poco menos redondo que su predecesor.

Por sobre todo el disco se siente como el cierre o la apertura de una etapa; como si Eisold hubiese hecho las paces con algo, no sé muy bien con qué. El tema que abre el disco “The Great Pan is Dead” es una conmovedora canción realizada con una sensibilidad y una sensación de grandiosidad y epicidad hímnica totalmente nuevas para él. Dice que esta canción está dedicada a toda esa gente que extraña y que sabe que posiblemente no vaya a ver nunca más en su vida. También dice que llegó a un momento de su vida en el que ya está grande para avergonzarse de sus emociones y que este disco es una carta de amor al camino que lo trajo a este momento de su vida. Dice que pasó los meses previos a la grabación recorriendo ciudades en las que vivió y lugares de su pasado para sumergirse en la nostalgia y no me sorprende. El disco suena a algo así.

El otro gran tema del disco es “Catacombs”, el tema que mejor pone en práctica sus influencias new wave y el más abiertamente pop del disco. Con un beat de batería saltarín y unos sintetizadores prístinos que parece sacados de la banda de sonido de una película de John Huges, Eisold se pone al nivel de la situación y ya no canta con la voz grave y fría de antes. Al contrario su voz suena sensible y emocional y le dice con añoranza a alguien “yo sé que estoy enterrado en algún lugar ahí abajo, en las catacumbas de tu mente […] y cuando la lluvia ácida inunde tu cerebro, voy a aparecer” y se regodea en la hipérbole autocompasiva cuando pregunta “¿recordás cómo te mudaste y nunca volví a escuchar de vos? A veces finjo que un día vas a volver por mí y esa es la única razón por la que todavía soy parte de este espantoso decorado”.

Hay momentos en los que se extraña la voz de Caralee y hay otros en los que se nota que un disco con estas pretensiones necesitaba otro tipo de producción, que necesitaba un sonido más amplio, más limpio, más ampuloso, que le falta exuberancia, como que la sensibilidad de las canciones se queda corta por la insensibilidad de la producción. Es de cualquier manera un gran cambio para la banda y si este disco es realmente el comienzo de una nueva etapa entonces sólo nos queda esperar a ver qué hace Eisold una vez que se acostumbre y se sienta cómodo en este nuevo papel y le termine de tomar la mano a los nuevos trucos que aprendió.


Todas las cosas que Internet olvidó.

Hace unos días y sin previo aviso desapareció la Encyclopedia Dramatica. En su lugar ahora aparece un sitio con el insípido nombre de Oh Internet, un sitio de aspecto genérico que parece una imitación de Know Your Meme. La ED había sido por mucho tiempo una wiki que autodefinía su misión como registrar y preservar el “internet drama”, o sea, todas las boludeces que pasan en internet todos los días a las que nadie les da importancia y que se pierden y desaparecen con facilidad. Era un sitio hermano de 4chan, en donde se acumulaba el sedimento generado por el movimiento frenético de dicha image board. Miles de artículos documentaban memes, raids, griefers, trolls, escaramuzas en foros y blogs, threads célebres de 4chan e historias y personajes de LiveJournal, DeviantArt, Youtube, etc. Todas cosas que de una forma u otra eran parte de la historia de internet.

La otra gran característica del sitio era que su estilo también mostraba su parentesco con 4chan. Así, la Encyclopedia Dramatica era terreno fértil de humor negro, pornografía, fotos repugnantes, jerga críptica y enormes cuotas de racismo, homofobia y misoginia. Todo eso escudándose siempre detrás del mantra de “nada debe ser tomado en serio, nada debe ser respetado” de la ironía políticamente incorrecta que reina en el público 4chan pero que en sus momentos más border deja entrever la posibilidad de una verdadera misantropía. Lo que sea en nombre del shock, de crear un lugar que no sea seguro para nadie.

El problema es que como dijo Sherrod DeGrippo, creadora de la Encyclopedia, “el shock por el shock mismo ya pasó”. O sea que por un lado la creadora misma se aburrió del sitio y de su tono y también es problable que quisiera hacer una versión más amigable por cuestiones económicas, después de ver que Know Your Meme fue comprado por un suma de siete dígitos. Por otro lado, y esto es lo más interesante, la idea de que esa retórica ya pasó parece estar expandiéndose. Parece ser el nuevo zeitgeist de internet. Es algo que de alguna manera se venía notando. Un aburrimiento generalizado. Y ahora ese sector de la internet sufrió un duro golpe, con uno de sus principales sitios dándole la espalda.

Este cambio se puede adjudicar a varios factores, como un cambio demográfico entre los usuarios de internet. Con el tiempo una buena parte de los vándalos nerds adolescentes de la internet deben haber crecido y se deben haber aburrido y al mismo tiempo un cantidad de gente cada vez más grande no solo tiene acceso a la internet, sino que empieza a entenderla y usarla en toda su extensión, haciendo que los nerds pierdan su hegemonía en el cyberespacio y que la cultura de internet se vuelva mainstream. Términos que antes pertenecían a la jerga in de la élite internética como fail, for the win, lolcat, epic y demás ahora son usados ampliamente a todo lo largo y ancho de la web por todo tipo de gente, quitándole exclusividad y por ende atractivo para muchos, pero al mismo tiempo atrayendo a otros que se dieron cuenta que hay negocios por hacer con eso de la internet culture. Ahí es cuando aparece gente como la Cheezburger Network, un grupo que empezó con el sitio I Can Has Cheezburger?, dedicado íntegramente a las fotos de gatos con textos graciosos, y que rápidamente se convirtió en la historia de éxito más improbable de internet expandiendo su grupo hasta los casi cincuenta sitios que el grupo mantiene ahora, entre ellos el FAIL Blog, The Daily What y el recientemente adquirido Know Your Meme. Acá es donde termina todo, que moot siga indulgiendo a los muchachos anónimos de 4chan si quiere pero los demás se dieron cuenta que hay plata por hacer y no van a dejar que un montón de adolescentes con tendencias sociopáticas se ponga en su camino. Y último pero no menor, está el hecho de que simplemente nos aburrimos, el chiste perdió la gracia hace rato, todo pasa de moda y el momento de la incorreción política ya pasó.

Hay igualmente un costado muy lamentable de esta cuestión y es que la Encylopedia Dramatica era realmente un cofre del tesoro de historia de la internet, el archivo de una subcultura entera. Miles de eventos estaban registrados con lujo de detalle y todo eso desapareció de la noche a la mañana. Es contradictorio que los creadores de un sitio dedicado a archivar lo que nadie más archivaba de repente le den la espalda tan bruscamente al archivismo y dejaran que todo eso se perdiera. Un grupo de archivistas logró rescatar, no gracias a los administradores, una buena cantidad del texto de la Encyclopedia, pero igual se perdieron todas las discusiones, historiales, userpages e imágenes (y había muchas imágenes). Internet es tal vez el medio más grande de nuestra época y nadie está archivando nada excepto por algunos esfuerzos independientes y los sitios muestra una total falta de escrúpulos a la hora de hacer desaparecer cantidades enormes de información como si nada. Todos los que tenemos años de actividad intensa en la web podemos hacer memoria y recordar una buena cantidad de cosas que perdimos en la marea informática. Comentarios en blogs, posts en foros, mails en cuentas que ya ni recordamos. El peor problema de internet parece no ser que le damos toda nuestra información a empresas privadas, como indica la paranoia anti-corporativa, sino que esas empresas estén dispuestas a tirar esa información a la basura en cualquier momento.