Walking with a Dancing Beat

Con gran parte de la música pop de los 60s pasa lo mismo que pasa con las bandas nuggets, nadie las recuerda ni sabe de su existencia salvo un grupo de fans obsesivos que no escuchan nada más mientras el resto del mundo solo puede nombrar a un par que trascienden levemente ese nivel de culto y anonimato. Pero es posible que entre los cantantes inventados por productores para hacer gritar a las chicas en American Bandstand y las bandas de chicas haya muchos más momentos de brillo que entre las bandas de garage que tantos compilados han llenado (supongo que porque en esa época el Brill Building brillaba en todo su esplendor y todas esas bandas tenían compositores detrás, mientras que las bandas de garage eran precisamente eso, amigos que se juntaron a imitar a sus bandas favoritas en sus garages).

Pero habiendo pasado gran parte de las últimas semanas escuchando viejas glorias del pop de los 60s y como en El Baile Moderno siempre estamos pensando en nuestros lectores y creo que es posible que no escuchen mucho de esta música o que al menos no hayan escuchado a muchos de esos artistas, decidí hacer un compilado con lo mejor de las cosas que más estuve escuchando. Algunas de las cosas que puse son bastante conocidas pero otras están realmente olvidadas ya que muchos fueron one-hit wonders y no mucho más que su único hit pasó a la historia y como ya sabemos, no es cierto que con todos los artistas olvidados la historia hay sido injusta. A algunos realmente no hay razones para recordarlos más que lo que se los recuerda.

Algunos detalles y aclaraciones:

1– Hay un par de artistas que no deberían estar ahí. Buddy Holly y Big Bopper son previos a «la muerte del rock» (¡el día de su muerte es precisamente el día que murió!) en el 59 así que obviamente no pertenecen al pop de los 60s, pero como los estuve escuchando por igual y comparten cierto sonido (no espíritu) y los temas eran demasiado buenos los puse igual. Después de todo «Everyday» de Buddy Holly es casi el mejor tema del compilado.

2– La versión de las Shangri-Las de «Maybe» es mucho mejor que la de la Chantels pero puse esta última para no poner tres temas de la banda de los dos pares de hermanas. Igual les recomiendo escuchar esa versión.

3– «Baby Sittin’ Boogie» es el tema más estúpido del mundo. Le suma colorido al compilado pero estaría loco si dijera que es un buen tema.

4– Dion and the Belmonts sí es una banda con la que la historia fue injusta. Dion se convirtió eventualmente en un artista de culto y alcanzó algún nivel de reconocimiento, pero sigue estando muy lejos de lo que «The Wanderer» se merece.

5– «Kookie, Kookie» es toda una rareza. Kookie era el personaje que por entonces interpretaba el actor Edward Byrnes en la serie 77 Sunset Street, quien grabó ese tema con la actriz Connie Stevens después de que ella actuara en varios capítulos de la serie. Los que vieron Mulholland Drive recordarán otra canción de Connie Stevens, «Sixteen Reasons».

6– Claudine Clark merece una mención especial entre las demás cantantes de su época. Habrá sido una one-hit wonder y después de «Party Lights» no hizo nada que vendiera ni diez copias y nadie puede mencionar otro tema de ella, pero esa genial canción la compuso íntegramente ella, y muy muy pocas más en esa época hicieron eso.

7– Me sentí obligado a poner «Will You Love Tomorrow?» de The Shirelles porque es un tema histórico y fue el primer single de un girl group que llegó al primer puesto, pero mi tema favorito de ellas sigue siendo «Mama Said» y por eso lo incluí también.

8– Estoy plenamente convencido de que las Shangri-las fueron la mejor banda de su época.

9– Nunca nadie habla de Bobby Darin, pero fue uno de los más exitosos ídolos juveniles de su época y tiene mucho temas geniales, como prueba el increíble y super-exitoso «Dream Lover», que pueden escuchar acá (en realidad ese tema es del 59, pero bueno, tenía que estar).

10– Ahora sí.

Walking with a Dancing Beat

1 – Lollipop (The Chordettes)
2 – Party Lights (Claudine Clark)
3 – Dream Lover (Bobby Darin)
4 – Chantilly Lace (Big Bopper)
5 – Give Him a Great Big Kiss (The Shangri-las)
6 – It’s In His Kiss (The Chiffons)
7 – Everyday (Buddy Holly)
8 – The Wanderer (Dion and The Belmonts)
9 – Do You Love Me? (The Contours)
10 – Heart and Soul (The Cleftones)
11 – Baby Sittin’ Boogie (Buzz Clifford)
12 – Kookie, Kookie Lend Me Your Comb (Edward Byrnes and Connie Stevens)
13 – Stranded in The Jungle (The Cadets)
14 – Hang’em High (Booker T. and the MGs)
15 – Born to Cry (Dion and The Belmonts)
16 – Wishing Well (The Shangri-las)
17 – He’s so Fine (The Chiffons)
18 – He’s a Rebel (The Crystals)
19 – Mama Said (The Shirelles)
20 – Maybe (The Chantels)
21 – Will You Love Me Tomorrow? (The Shirelles)

Enjoy.


Spoon debe ser la banda más difícil de vender del mundo. Junto con bandas como, quizás los New Pornographers, o The Wrens, entran en las bandas que hacen «pop-rock un poco alternativo un poco indie» que no entran en ninguna categoría en particular. Lo grande de Spoon es como con el tiempo lograron un estilo muy particular, que no suena exactamente a nada en especial y suena a todo al mismo tiempo. Lo único que quizás se pueda decir, es que sacaron su nombre del tema de Can con el mismo nombre. No puede salir nada malo de eso.

spoon-music

Spoon – Metal Detektor

Metal Detektor es un tema casi inexistente. Es el tradicional tema en el medio de un disco, que uno lo escucha al pasar, hasta que despues de muchas escuchas te das cuenta que detras de esa inocente sencillez se encuentra un tema grandísimo. La estructura que viene y va, el estribillo que no es un estribillo, sin puente, con una entrada tambien confusa, y el final acustico que entra sin permiso, es como que los Spoon hubieran producido este tema de forma de que lo olvidemos. Todavía lo pongo una y otra vez, y todavia no se bien porque, porque no recuerdo incluso ninguna parte con verdadera precisión.

Spoon – They Never Got You

Una de las particularidades de las canciones de Spoon (o por lo menos de sus últimos discos, no conozco realmente los primeros) es la aparente neutralidad emotiva que expresan. No es que sean fríos(seria de las últimas palabras que usaria para definirlos), sino que ningun tema es exactamente ni feliz, ni enojado, ni triste, ni melancolico, todos estan en un mismo nivel equivalente, que – a mi – me da una sensación de superación, o quizas un lejano «no importa nada, lo que importa es la música». Como si Britt Daniel (vocalista de la banda) ya hubiera superado miles de fobias y problemas personales y los ve todos desde una distancia clínica. Es una sensación rara que me esta costando horrores definirla por aquí, asi que será cuestión de escuchar la música.
Sobre esta canción, no puedo decir mucho más que caigo rendido en su locked groove eterno, y en su final, pacífico-violento, con ese cambio de acorde mayor a menor, y su insistencia colgada durante un minuto y medio, que por mi se podrían estirar eternamente.


Gut Ja!

Una de las cosas más hermosas (y peligrosas) que tiene esta época de abundancia de información musical es la tendencia, por el mismo input enorme, a concentrarse en porciones reducidas. Esto es: a preocupase mas por la canción o el single que el disco. Si bien también desvaloriza en parte nuestra relación con la música, al convertirnos en seres con déficit de atención que no dejan que su experiencia de la música crezca al mismo tiempo que ellos, desechando todo aquello que no les impacta al primer momento, es innegable que la gimnasia de escuchar una canción, como enfermos, una y otra vez, es maravillosa. Y, además, la flexibilización de la escucha permite que lleguen a nuestras manos tesoros ocultos, canciones de artistas que no fueron incluidas en discos o que han sido deliberadamente desconocidas por sus padres, cayéndose entre las grietas de la discográfica oficial.
“German Bold Italic” de Kylie Minogue y Towa Tei pertenece a ese grupo. En 1998 Towa Tei todavía era (como lo sigue siendo hoy y probablemente lo será siempre) el hombre que estaba detrás de las programaciones de Deee-lite y su hit “Groove Is In The Heart”. Para Kylie todavía faltaban 3 años para “Fever” y “Can’t Get You Out Of My Head”. Y de pronto se les ocurre sacar un single dedicado a una font, la German Bold Italic, una canción bailable completamente extraña, con Kylie cantando de una manera que parece una cruza entre una picara colegiala japonesa y una frígida aristócrata alemana.
A primera vista parecería que esta canción es una especie de “novelty song”, una broma diseñada para durar poco tiempo. Pero a medida que se suceden las escuchas, uno percibe que todo en ella rezuma de una modernidad tan a prueba de balas, tan alemana, que uno no puede evitar pensar que detrás de la supuesta vacuidad se esconde algo vanguardista. Y la canción, a pesar de tener algunas marcas que traicionan su año de origen, suena increíblemente contemporánea, como algo que los indies hipster podrían bailar hoy mismo. Hasta la propia typeface, con su diseño impactante, de líneas gruesas y rectas, recuerda a algo similar a la bauhaus, a ese modernismo aséptico e inhumano, pero preocupado porque todo se vea bien.
Lo cual nos lleva al segundo punto de genialidad de este tema: no hay un gesto mas conscientemente modernista, preocupado por la imagen y lo visual (usualmente asociado a lo superficial), que dedicarle una canción a una font!. No solo es lo más alejado posible de cualquier narrativa que involucre a un sentimiento humano (o la consideración de relaciones entre personas) sino que es un gesto completamente frívolo (y consciente de ello): están componiendo una canción a un elemento de la más absoluta superficialidad, a algo que recubre y da estilo, ordena y diseña, que ni siquiera tiene una existencia real. ¡Pero que bien que se ve y con cuanto estilo decora nuestros libros! Mediante la aceptación de su propia frivolidad y la decisión de llevarla hasta sus ultimas consecuencias, Tei y Minogue consiguen una fabulosa alquimia en la que logran humanizar al objeto de su música y convertirlo en un icono de una moda vanguardista que solo existe en su cabeza. Y, también, convertirse en síntoma y develar algo de nuestra civilización obsesionada con el diseño y la moda.
La letra conjuga perfectamente con este propósito, al remarcar los usos estéticos de la typeface y al unirse con la manera en que canta Kylie, cuya banalidad al pronunciar las palabras es digna de una supermodelo:

Hello
My name is German Bold Italic
I am a type face
Which you have never heard before
Which you have never seen before
I can compliment you well
Especially in red
Extremely in green
Maybe in blue blue blue

You will like my sense of style
You will like my sense of style

I fit like a glove – ooh!

Gut ja!
Gut ja!

Sin embargo, pareciera que 1998 no estaba preparado para una propuesta tan inusual, ya que la canción fue un fracaso, pasó desapercibida, y con el paso de los años la rubia estrella pop la ha excluido de compilaciones de singles y de su recuerdo. Pero hay que escucharla, para confirmar la idea de que Kylie es una artista mucho más interesante de lo que generalmente se considera.

Towa Tei & Kylie Minogue – German Bold Italic

(Bola extra: el video, dirigido por el novio de la muchachita australiana en ese momento: Stephane Sednaoui y en la que la vemos dando vueltas por Nueva York vestida de geisha).


The Delgados – Coming in it from the Cold
Este tema es la perfección pop absoluta, de esas canciones que se crean solamente un par por década. Desde la intro, cada instrumento, pequeño arreglo y hasta el fracturadísimo e inesperado puente calzan genialmente. Y obviamente esa melodía del estribillo, al borde de ser demasiado linda, y que se pega en nuestro cerebro cual vil garrapata.
La semana pasada estuve escuchando este tema, en loop constante, como 4 días y lo conseguí por cortesía del blog Hoy Comí Sandía, que armo un muy lindo compilado de 8 temas de The Delgados. Y si, todavía me sigo dando la cabeza contra la pared por no haberlos escuchado antes.

The B52’s – 52 Girls
Generalmente decir «ya se! voy a armar una banda igual a [insertar otra banda aquí]» es una muy mala idea, pero uno de los pocos casos donde seria algo genial, seria que a alguien se le ocurra armar una banda como B52’s. Y es que no, no existe ninguna.
Escucho muy poco B52’s, pero cuando lo escucho, en los temas que me gustan, me parecen la banda con más onda del mundo. Es que, entre otras cosas, la base ritmica de bateria y guitarra es ridículamente buena, el batero tocando de una forma sencillisima pero super efectiva y metrica perfecta, y el guitarrista – que hace también de ‘bajista’ – y toca de una forma única , con solo 4 cuerdas en la guitarra, sacando las del medio, y fuciona yeites de surf y punk. Sobre eso, teclados chillones, las chicas cantando y harmonizando y Fred Schneider con su voz seca y look de pornostar anticuado. Pensandolo asi, es lógico que no haya habido una banda como B-52s, son demasiado particulares, pero porque no hay más bandas bebiendo de sus fuentes? Que los reemplaza ahora? El Electroclash? Oh my god, where the world is going to.

Portishead – It could be sweet
Escuchar los discos de Portishead ahora es sorpendente. Uno los va a escuchar aterrorizado, de escuchar un disco de más de diez años, que junto con 2 o 3 discos más fundaron todo un género, esperandose algo completamente pasado de moda y que apesta a 90s. Pero no. O sea, puede recordarte a miles de bandas feas chillout y lounge que los afanaron hasta la muerte, pero lo de Portishead me suena extrañamente atemporal. Y es que eran increíblemente buenos. Generaron un clima sonoro nuevo y único, utilizando una técnica nueva, y que al mismo tiempo se combinaban con la voz de Beth Gibbons que le da un toque clásico y anticuado a todo.
Recuerdo que tenia un cassette con ambos discos, en el lado A el Dummy y en el B, el Portishead. Siempre preferí este – aunque el segundo tiene mejores temas, pero es más hostil, siempre lo encontre más amargo y puramente depresivo, mientras el Dummy es mas, digamos, simplemente melancólico – y en particular siempre me gusto mucho este tema, que no es ni un single y es más bien un tema de relleno, pero me parece que es perfecto en su ligera amabilidad. Son unos acordes de Rhodes repitiendose sobre el hartazgo, una maquina de ritmos, un par de samples y nada más. Obviamente, nunca parece que falte nada, y toda la dinamica se la dan la maquina de ritmos y la voz, que entran y salen en los momentos justos. Mi momento favorito, cuando Beth canta la última linea («it could be sweet») y se puede escuchar una pequeña respiración al final.


El jueves pasado, en la pequeña sala de cine/teatro de Central, se presentó en vivo por primera vez el dúo Carmen Sandiego. Con una estética muy cuidada – el escenario decorado con un sillón, en una mesa ratona con los instrumentos, y una lampara de pie y otra en una pequeña mesita, ambos vestidos idénticamente de marrón – hicieron un show extraño, acústico y bastante poco normal para la media de los shows montevideanos.
Lo de Carmen Sandiego son canciones sencillísimas (muchas de ellas no pasan de los dos acordes), con arreglos también bastante simples con variedad de instrumentos (guitarra eléctrica, teclados de juguete, xilofónes, acordéones de juguetes, algun elemento de percusión), arreglos que por suerte aportaban y jamas quedaban como mero decorado. Las letras iban de historias o escenas, muchas veces melancólicas, sobre relaciones disfuncionales, estar (completa y estúpidamente) enamorado, a veces correspondido, a veces, y llegaban a historias verdaderamente sordidas con sexo, situaciones violentas y frustraciones. Las letras, ligeramente recitadas, se escuchaban fuerte, muy claras, y hablaban de cosas simples, directas, y en español, lo cual ya de por si lo hacía completamente diferente a cualquier otro show donde de seguro, todos esos parametros juntos no se dan.

Pero en si lo mejor es como todas las piezas funcionaban, donde podia llegar a fallar nunca falló, los arreglos estuvieron excelentes, a pesar de ser un formato de show tan austero, era sorprendentemente dinámico con subidas y bajadas, jamas se hizo largo y el clima de «amistad» entre músicos y el – muy particular – público al final fue muy bueno.
Y digo «muy particular» es que no es una banda para cualquiera, es música un tanto hermética, repleto de citas (un tema dedicado a un fragmento de la muy buena ‘dreams that money can buy’, una cita a daniel melero en una letra), y ellos también soy consciente de ello – en un momento muy gracioso donde los cables de las guitarras hicieron ruido, flavio – voz principal de la banda – comento «bueno uds son todos fans de sonic youth, no se pueden quejar de esto».

***

Al día siguiente se presentó por – tambien por primera vez en vivo – Fiesta Animal. Esperandome escuchar algo similar a sus ensayos-drones con base repetitiva y multitud de sonidos y capas sobre ellos, lo que hicieron fue lo mismo pero diferente.
El cambió esencial fue en poner a un baterista sumamente competente tocando en casi todos los temas, haciendolo un show super dinámico e intenso. Era increíble igual ver como podia funcionar una estructura musical tan simple (algunos de los temas parecian estar hechos alrededor de solo una nota) y se mantenia todo super entretenido e interesante.
Pero de cualquier forma, una porción del show se la llevo el público, que estaba completamente sacado y agitaban cual show demente de lightning bolt o los stooges, lo cual convirtio todo el concierto en – es inevitable la redundancia – una fiesta, que se triplico cuando tuvieron la muy buena idea de repartir maracas a todo el público.
Así que en si, el show tuvo un encanto rarísimo, y me dio la sensación de presenciar más una especie de un happenning que un show «normal». Igual sin duda dieron vuelta para muchos el concepto de lo que una banda tiene y puede ser en vivo.