Lima City Rockers

Una parte importante de la mitología indie gira en torno a las disqueras. Mientras leía Our Band Could Be Your Life me daba cuenta que la historia del indie no es solo la historia de las bandas que escriben las canciones, sino también de los que se dieron el trabajo de grabar y distribuir la música, de los que se soplaron doblar a mano cada uno de los encartes de los discos, y de comprar la gasolina y ver que no se gasten todo en drogas. La logística nunca ganó una guerra, pero las perdió todas.¿Dónde estaríamos ahora sin SST, Touch and Go, Homestead, Dischord, K Records, Sarah Records, Flying Nun, Merge, Matador, Rough Trade, Sub Pop, Factory? ¿Qué tan diferentes sonarían las cosas sin Electric Audio? En el Perú, donde no queda sino ser independendiente, le tengo especial cariño a Mundano Records. Me han dicho, quienes saben, que las grabaciones podrían sonar mejor. Y muchas de las bandas que han grabado ahí no me gustan para nada. Pero también son muchas las canciones que tengo tatuadas en el cerebro,

En Sound Cloud se pueden encontrar tres (1, 2, y 3) mini-compilados de la disquera. Me parece que son un punto tan bueno como cualquier otro para ver lo que se ha venido haciendo en los últimos veinte años por estos lares.

(O sino empiece buscando el Back to Perú -y luego todo lo que hayan grabado Los Saicos y Los Yorks y Traffic Sound- , o The Roots of Chicha, o el primer disco de Leuzemia y el de Narcosis y el Suicida de 16, y el de Electro Z, este es el mejor, acostúmbrese a la jerga, a la cadencia de la voz, y luego vuelva, y sentémonos a conversar en peruano a la sombra de un jacarandá)

Pero si les da flojera escuchar todo, a continuación mis selecciones:

Metamorphosis – Directo al volcán: O prefiguración 1. Mientras estuvieron en actividad pocas bandas sonaban como ellos. En una escena más cercana al punk tradicional, Metamorphosis destacaba por un tratamiento más complejo de la guitarra y sus posibilidades sonoras. Y ahora cada vez que Millones de Colores, o Buh, o Cecimonster vs. Donka tocan un arpegio de novena sobre una base hardcore, es como que Meta aún estuviera vivo.

El Ghetto – La Medicina: O prefiguración 2. Desde mediados de la década pasada se ha gestado una especie de mutación peruana del ska, con ritmos machacantes, predominancia de las líneas de vientos, interludios reggae y raggamufin, espíritu punk. Los Vespa, Los Filipz, Radio Makkonen, la Renken, tal vez en alguna medida La Mente, son buenos ejemplos de esto. El Ghetto fue el primero. Tal vez haya sido el mejor.

G3 – En Casa: G3 es, de todas las bandas que se encontrarán en los compilados, la más importante. No solo porque fueron durante dos décadas uno de los motores principales de esa aventura quijotesca que es el rock peruano, sino porque de no haber sido por ellos Mundano no existiría: el estudio fue construido originalmente para grabar las canciones de la banda. En Casa, de su último disco, es una de sus mejores canciones, el retrato de un viejo punk que siente que no puede volver a los lugares de los que se alejó ya hace bastante, no a estas alturas, no todavía.

Los Zapping – Vietnam: En el segundo disco de Los Zapping, que espero alguna vez salga, hay una canción mía. Así que sobre el segundo disco no me escucharán emitir opinión alguna. Pero antes de eso, Los Zapping eran los amiguitos adolescentes de mi enamorada jugando a ser estrellas de rock, y escribiendo joyas como esta en el camino.

Turbopótamos – Ultrabeba: El primer disco de Turbopótamos, nombre genial si es que los hay, es para muchos el mejor de la década pasada. Aunque lo que vino luego no puede ser de ninguna manera considerado malo (a mí personalmente me gusta mucho el 2012), la combinación de ska, rockabilly y pop del debut es intoxicante.

Los Fuckin Sombreros – Barbacoa Punk: Pipe Villarán, ex guitarrista de G3, escribe esta canción homenaje a dicho grupo. Y resume de lo que se trata todo esto en una línea: «Recordaré la belleza de lo simple».

Plug Plug – Lima City Rockers: Esta podría ser la evolución final del estilo compositivo que Garzo empezó a desarrollar en el último disco de Metamorphosis, y que continuó a lo largo de toda la obra de Plug Plug: los arpegios al borde de la disonancia, el ritmo hiperactivo de un niño con ADD, la melancolía de la progresión, la letra simple (las mejores despedidas son simples), la emoción en la voz.

Adictos al Bidet – Somos los piratas: Adictos al Bidet son, como los Ramones, expertos en el arte de hacerse los tontos para burlarse del que los tome en serio. Detrás de canciones como Ni que fueras mi mamá, Tus tetas son lo peor que me ha pasado o Eres capitalista está la idea de que la mejor forma de oponerse al sistema, tal vez la única cuerda, es satirizarlo.

Boom Boom Kid – No siempre simple, pero suave y feliz: Una melodía cincuentera, una letra repetitiva, chistes sobre pronombres, palmaditas, rayitos lásers, un juguete nuevo.


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