Demás, Computadora

El Lunes 26 de Octubre me levanté con una sensación nueva, y desagradable: Era la primera vez que estaba enojado, triste, e indignado por cuestiones 100% políticas. Nunca fui una persona muy politizada, pero eso había cambiado bastante en los últimos meses. Y nada, que todo me parecía una montaña de caca.
Estaba en mi trabajo, con los auriculares, y haciendo clicks en mi carpeta de Mp3s buscando qué disco podría funcionar para ese momento. Sin pensarlo mucho, puse un disco que hace unos meses no escuchaba, y hace muchos años no le prestaba mucha atención. Se trató del Ok Computer, de Radiohead. Seh.

El Ok Computer fue uno de los primeros discos «raros» que escuche, cuando tenía unos 14 años. Recuerdo escuchar el solo demencial al final de Paranoid Android y que me destruyera la cabeza. Que me salteaba «Exit Music (For a Film)» porque me parecía demasiado deprimente. Me parecía un disco muy raro, que no sonaba a nada que hubiese escuchado antes. El booklet, con ese arte todo pintarrajeado con liquid paper y las letras escritas con esa estructura futurista, simulando errores de computadora. Los créditos del disco, que terminaban con «we hope you are ok. thank you for listening». Escuche ese disco cientas de veces.

Ese lunes terminé el disco y lo puse de nuevo. Y luego otra vez. Cuando llegue a casa lo volví a poner. Y también al otro día. Básicamente, ese tercer lp de Radiohead que había gastado hasta el hartazgo hace más de 10 años se volvió mi banda sonora de Noviembre. Lo cual me llamó mucho la atención… al menos cuando yo escucho un disco viejo, de la adolescencia, lo escucho un par de veces, con  oídos nuevos,  descubro algunas cosas más, y luego lo guardo en su cajón otra vez, con la conclusión de que más o menos me sigue gustando igual que antes, quizás con ideas más «objetivas» de porque me gustaba o disgustaba. Pero luego vuelve a donde pertenecía, al pasado.

Pero esta vez no ocurrió. Volví a re-escucharlo, todo el tiempo, sin ninguna sensación de nostalgia ni similar. Obviamente no era escucharlo de cero, ya que tengo todo el puto álbum grabado en mi inconsciente, pero fue diferente. Y más aún con una banda que vi en vivo en mayo y me había causado una ligera decepción.
Me sigue pareciendo un disco que envejeció más bien poco. ¡Es de 1997! Se escribieron gigas de texto sobre el cambio estilístico en su siguiente disco, el Kid A. Hubo un gran cambio, pero el Ok Computer también implicó un nuevo sonido. Es oscuro, críptico y alienado. La temática del disco va alrededor de un quiebre, tanto en un plano interno/espiritual como en un plano más humano y universal. Es la banda sonora del No Future, pero no ese No Future del invididuo, de «God Save the Queen». Estamos hablando de uno más triste y jodido: Caer en la realidad de que esa imagen del futuro que teníamos, de autos voladores, realidad virtual y avances tecnológicos hermosos no iba a ser así. Básicamente, todo lo que se puede encapsular en la frase «El futuro no es lo que era antes«*.

Pero claro, Radiohead era (¿es?) una banda de brit-pop y todo eso se sigue colando en varias de las canciones. El pop se filtra entre las capas y capas de sonidos y efectos que cubren el disco y lo vuelven hermético. Ellos luego seguirán dedicandose a hablar de la alienación y la política hasta embolarla en los siguientes discos. Para mi, en este disco alcanzaron un balance ideal. A continuación, algunas observaciones canción por canción del disco:

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so nineties!

Airbag
Colin Greenwood, el bajista de Radiohead, comentó en una entrevista como surgió la particular línea de bajo de este tema. Aparentemente no tenía muy claro que tocar en éste, excepto en algunas partes y grabó solamente esos fragmentos y arreglos, pensando en completar luego el resto. Terminaron dejándola así, llena de silencios. Airbag es una excelente introducción al disco, siendo un buen ejemplo de los recursos y los sonidos que se escuchan en todo el disco. Las guitarras y la batería parece que estuviesen luchando para intentar no sonar como deberían. Yorke convierte un accidente de tránsito en un big-bang existencial. Sería ballardiano, sino fuese tan inocente todo.

Paranoid Android
Este tema para mí, es el Magnum Opus de la banda de Yorke y cia, con sus seis minutos de duración y con multiples secciones y climas. Recién ahora escuchándola me doy cuenta que el comienzo de la canción es simplemente acústica, percusión y algun arreglo mínimo de guitarra electrica. ¡Antes me imaginaba que eran cientos de sonidos extraños! Mi parte favorita sigue siendo el solo del final, o también el primer estallido de guitarra a los 2:42 que te agarra totalmente por sorpresa. Bah no!, mi arreglo favorito está al comienzo, en los estribillos, el arreglo de guitarra de pocas notas, que sigue siempre igual, y cuando el bajo cambia al final de nota, permanece inconmovible y queda incómodamente disonante. Recuerdo cuando era chico y lo escuche me parecía que era un error, que tenía que cambiar ese arreglo ahí en ese acorde!. Pero no. Y eso es lo que lo hace genial.

Subterranean Homesick Alien
Que banda menos dylaneana Radiohead, como para ponerle ese título. Este es el que considero el primer «tema de relleno» del disco. Tema de relleno en el mejor sentido del mundo: Creo que los álbumes tienen que tener temas como este, lindos, que no sean singles, que estén correctos y ayuden con el flujo natural de la obra. Un disco no tienen que tener todos temas perfectos para ser un gran disco. Re-escuchandolo, me sorprende lo prog del estribillo, como las guitarras hacen escalas y dan un montón de firuletes, y hay un montón de capas y planos pasando al mismo tiempo. Pero después no mucho más. Lindas guitarras slides y lindos teclados. Un lindo tema.

Exit Music (For a Film)
La canción para Romeo y Julieta. «¿Querías Drama? ¡¡TOMA!!». Muy extraña selección para un cuarto tema, totalmente deprimente, plancha al pecho, con la mejor selección de timbres y sonidos del disco. Highlights: El pequeño loop que entra a los 2:18, que parece ruido de la calle y conversaciones inentendibles, que sigue en toda la canción hasta el final. Y el bajo con fuzz podrido, que es seguramente de los sonidos más desagradables que habré escuchado de adolescente.

Observación al margen I: Como habrán notado hasta ahora no he hablado ni mencionado casi nada de la voz de Thom Yorke, o sus letras. Es lo que menos me llama la atención del disco, quizás por haberlo escuchado mucho y tambien por que me ha cansado un poco su timbre de voz en los últimos años, al igual que sus recursos. Igual me sigue pareciendo un muy buen vocalista. Y gran compositor también – el otro día me sorprendí mucho al enterarme que los temas son en la brutal mayoría composiciones de él, y solo unas pocas canciones en la discografía son obra de otros miembros de la banda. Yo tenía la idea de que eran mucho más «banda» y que todos trabajaban más juntos. Pero no, parece que Radiohead es la bandita de Thom básicamente.

Let Down
Quizás mi tema favorito del disco. Es extraño, porque a pesar de mantener el sonido psicodélico y espacial de los temas anteriores, esta canción es diferente. ¿Porqué? Quizás es porque es lo más parecido a una canción de amor. La letra es simple y agradable, los arreglos no son demasiado extraños y se mantiene todo dentro de ciertos parámetros de normalidad.  Partes favoritas: La flautita que entra en una sola nota sostenida cuando termina el puente a los 2:48, y la parte en que la voz de Thom se «separa» en dos melodías y letras diferentes en la parte más emotiva del tema, a los 4:00.

Karma Police
Seguimos en un perfil más «tradicional».  ¡El Single! Una canción que me había aburrido bastante cuando salió. Es un muy lindo tema, donde todo esta en su lugar y funciona muy bien. El tono es extraño, por un lado complaciente y agradable, por el otro lado resignado e introvertido. Es como la respuesta madura digamos, a la explosión y catársis ocurrida en Paranoid Android y sigue la misma línea temática.

Observación al margen II: Creo que el momento más catchy de todo el disco es el comienzo de Karma Police («karma police, arrest this man..«) ¿Notaron los pocos estribillos memorables que tiene Radiohead? Tenemos ‘Creep’, y de él de algún otro (‘Just’?), pero con el Ok Computer, como que los estribillos empezaron a desaparecer. Pienso en el Pablo Honey y en el The Bends y tampoco recuerdo muchos. Son más bien una banda estribillo-less, donde los arreglos particulares de guitarras y timbres particulares son los que nos hacen recordar los temas, más que una melodía de voz pegajosa. Quizás eso es la influencia más grande que ellos tienen del post-punk y la música más experimental, más que del pop y rock que influenció a otras bandas de su camada.

Fittier Happier
¡OMG! ¡El tema artie! ¡Estamos hablando de un álbum conceptual, muchachos! Siguiendo en la linea Airbag-Paranoid Android-Karma Police. Esta es por lejos, la canción que más envejeció del disco. E igual para ser un experimento basado en un piano deprimente y la voz sintética que viene de regalo con la Mac, esta muy bien y es entretenida de escuchar. Funciona bien para dividir el disco en dos partes. Parte favorita: Cuando el loop de piano se corta y se rompe exactamente en el segundo 1:31.

Electioneering
Este tema es una mierda. No se que carajo hace en este disco, porque lo pusieron, que aporta, ni nada por el estilo. Si, es el tema «rockero» del disco. Es el tema  con tempo rápido. «Seh, lo que pasa es que sino el disco quedaba demasiado bajón y ta pusimos este tema». I CALL BULLSHIT. ¡Sí! ¡Claro que quedaba bajón sin esta canción! ¡El disco es un bajón, es la idea! Se que hay gente que lo defiende ,pero nunca me gustó ni nunca me gustará. Fuck this song.

Climbing Up The Walls
Yupi, volvemos a la oscuridad y alienación. El tema con el sonido más tóxico y podrido de todo el disco, con bajo electrónico y la batería grabada en un ático húmedo y mojado. Nunca supe muy bien de que iba la letra, pero me gusto mucho siempre el clima general de la canción. Tiene uno de los pocos estribillos reconocibles del disco también. Ahora que lo pienso, pese a ser un tema bastante ‘extraño’ es de los que tienen la estructura más convencional del disco.  Parte favorita: las «gaviotas agonizantes» que suenan en el canal izquierdo en los 2:50.

No Surprises
El momento donde realmente me emocioné en el show de Radiohead fue con esta canción. La había olvidado por completo, y cuando comenzo fue onda «awww! esta canción era muy linda!». Continúa con la linea de Karma Police y Fittier Happier, ahora esa temática alienada-posmo-anticonsumismo esta un poco pasada de moda, pero sigue siendo una bella canción. El arreglito de guitarra aguda del comienzo podría considerarse un equivalente a la intro de ‘Sweet Child O Mine’ – Un arreglo que suena infantil y bobo pero que en cierto contexto funciona muy bien y termina siendo la piedra fundamental de la canción. Básicamente, es una lullaby en un escenario de una novela de Phillip K. Dick, donde todo esta cromado y los robots humanoides son nuestros amigos.

Lucky
Este tema siempre me gusto pero no me fascinó como a otros amigos, que lo consideraban la mejor canción, así como la más deprimente. Líricamente es muy triste y angustiante, y la música va muy de la mano al respeto. Vuelven los accidentes de auto que había en Airbag. Siempre lo asocie mucho con Climbing Up The Walls, como si esta fuera una sucesión natural a este tema (pese a tener No Surprises en el medio). Podría decir que en este tema se mezclan los dos ejes temáticos del disco, el apocalíptico-político (Paranoid Android, etc) y la angustia sentimental. En si, una muy buena canción, pero no se me ocurre mucho para decir sobre ella.

The Tourist
Otra canción etiquetable como «canción de relleno», siempre me gustó y es un muy adecuado final del disco.  Se bajan como 3 cambios. Una balada en tiempo de vals acerca de como los turistas se pierden de la belleza de las cosas por querer asimilar toda la información posible en el menor tiempo. Otra vez, temática anticuada. Pero me gusta. Quizás me gusta porque musicalmente siempre me pareció que en realidad hablaba de otra cosa, como si era una canción romántica con la letra cambiada a proposito. Un tema bastante por fuera del concepto general del disco, pero que funciona muy bien. Todo el espacio que falta en el disco se encuentra acá, como la primera bocanada de aire al salir del agua.

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Bueno, ¿Y Después?  Hay muchos temas que me gustan de los 4 nuevos discos de Radiohead. El Kid A nunca me pareció ni ahí la maravilla que todos dicen. Todos sus discos siguientes, ante todo me parecen sorprendentemente irregulares. «In Rainbows»  me parece su disco más flojo, aunque me parece una obra sincera y esta bien que exista. De estos últimos discos, mis temas favoritos son canciones como There There, A Wolf at the Door, Morning Bell, Life in a Glass House, Pyramid Song, Knives Out. Como se darán cuenta, no son sus temas más experimentales ni «raros». Insisto en que lo mejor de esta banda es cuando fusionan ese lado experimental con su gusto por buenas melodías y las canciones más convencionales. Ahora que pienso, esas canciones que me gustan de los otros discos, podrían haber sido perfectamente de otro álbum… Un Ok Computer II, ese disco que me encantaría escuchar pero nunca se creo ni será creado.

* Recién descubro que esta frase es de Yogi Berra, famoso beisbolista estadounidense famoso por sus malapropismos.

pd: post dedicado a tefa, que cumple años mañana. mua!


Shore Leave

Tom Waits – Shore Leave

¿Los marineros tienen un lugar tan claro en nuestro imaginario popular o simplemente Tom Waits es demasiado bueno evocando imágenes? Porque pocas canciones me hacen imaginarme una imagen tan clara como ésta. Un marinero perdiéndose en la noche de una zona portuaria con el anonimato que le otorga ser por solo un par de días una cara más que nadie va a recordar en un algún punto indeterminado del sudeste asiático, matando el tiempo, tratando de ocultar la angustia con excesos, pero que a pesar de todo no puede evitar pensar en su casa y en la mujer que dejó allá.

Tal vez el mayor mérito de la canción no sea la claridad de la imagen sino la economía de recursos con la que la logra, lo redonda que es la letra, que no tenga ni una línea de más. Y que la canción suene exactamente como esas imágenes. Y el contraste en como Waits termina aullando toda la desesperación contenida en la primer parte de la canción, repitiendo el nombre, diciendo en dos palabras lo mismo que dice todo el resto, «shore leave…»

Well with buck shot eyes and a purple heart
I rolled down the national stroll
and with a big fat paycheck
strapped to my hip sack
and a shore leave wristwatch underneath
my sleeve
in a Hong Kong drizzle on Cuban heels
I rowed down the gutter to the Blood Bank
and I’d left all my papers on the Ticonderoga
and was in a bad need of a shave
and so I slopped at the corner on cold chow mein
and shot billards with a midget
until the rain stopped
and I bought a long sleeved shirt
with horses on the front
and some gum and a lighter and a knife
and a new deck of cards (with girls on the back)
and I sat down and wrote a letter to my wife

and I said Baby, I’m so far away from home
and I miss my Baby so
I can’t make it by myself
I love you so

Well I was pacing myself
trying to make it all last
squeezing all the life
out of a lousy two day pass
and I had a cold one at the Dragon
with some Filipino floor show
and talked baseball with a lieutenant
over a Singapore sling
and I wondered how the same moon outside
over this Chinatown fair
could look down on Illinois
and find you there
and you know I love you Baby

and I’m so far away from home
and I miss my Baby so
I can’t make it by myself
I love you so

Shore Leave…
Shore Leave…


Amigos para siempre

Escuche por primera vez «Album» de la nueva banda Girls un domingo al mediodia, de resaca, mientras limpiaba la casa luego de una fiesta que dejo todo lleno de vasos, botellas, y un pegote impresentable en el piso. Lo escuche entero, y mi primera impresión fue buena. Luego lo seguí escuchando, bastante seguido, sin saber nada sobre la banda y ellos. Me gustó más. Me gustaba que hicieran pop, medio psicodelico, medio indie, bastante inclasificable y sin muchos cliches de estos años. «Album» podría haber salido hace cinco años, o hace diez, o hace quince, sería más o menos lo mismo. Pero por sobre todo, me pareció que habia algo ahí. El pibe que cantaba con esa voz media desordenada, triste y nasal, me parecía por sobre todo sincero.

La Pitchfork le dio a este disco debut el brutal puntaje de 9.1/10, una chanchada que básicamente convierte este disco en una víctima brutal de lo que es el hype, el inflado brutal, el éxito asegurado. ¿Es un puntaje exagerado? Posiblemente. ¿El disco es bueno? Si. Me pregunto cuanta gente no lo escucho simplemente porque se enteró que la pitchfork le dio un puntaje tan alto. Lo cual me parece una estupidez. ¿Desde cuando un puntaje muy alto que le diera alguien es significado de que algo es malo? A lo sumo implica que causa unas muy buenas primeras impresiones. Pero la famosa revista online puso en el 2006 al Silent Shout de The Knife como disco del año (quizás mi disco favorito de la década). Y otros de sus discos alabados a morir, como el Funeral de Arcade Fire, o el Hissing Fauna de Of Montreal, son grandes discos de estos últimos años. Si, la Pitchfork en general apesta y se mandan un montón de cagadas y sus listas tienen cosas vomitivas, pero me parece que juegan más de nuestro lado del campo que otra cosa*.

(además de que ahora entre sus reviewers está Matthew Perpetua, de fluxblog, quizás sea mi blogger favorito, cosa que comparto con Amadeo, pero ta)

Volvamos al disco de Girls. Es un disco de singles, de hits. Estos son 3, los primeros dos temas y el sexto. Son temas increíbles y emocionantes. O sea, veamos que el disco arranca con un tema llamado «Lust for life», lo cual puede causarle diarrea a un montón de melómanos («eh, que no podes usar ese nombre! es sagrado!!»). Y como empieza esta canción? Con una guitarrita jangly rapidita, y luego entra la voz, acompañado por un tambor y un huevito. Cantando esto:

«oh i wish i had a boyfriend / i wish i had a loving man in my life / i wish i had a father / maybe then i would turned all right»

Podría definir la música del dúo como Pop desesperado. Las letras de Girls son todas muy, muy directas. La metáfora casi no existe. Es un poco chocante, o desagradable, y está lejos de ser mi forma de lírica favorita, pero funciona y es como una parte importante de la propuesta. Todo directo, escupido a la cara, inocencia y pedidos imperiosos de cosas que sabés que no van a pasar.
El segundo tema, «Laura», es un tema bien brit con acordes cayendo en negras, de esos que escuchamos mil veces (a lo Supergrass quizás?), pero que siempre funcionan. El estribillo, otra vez, es sumamente sencillo: «so touch me i’m right here / and i don’t want to fight anymore / i really want to be your friend forever, friends until the end of the world». De nuevo: funciona porque el cantante, con esa voz como si fuera un Elvis Costello que se empastilló demasiado toda su vida, es muy creíble.  Da la sensación de que el flaco ese esta mal.

«Hellhole Ratrace» es la canción que más fue mencionada del disco debut. Y muy justificadamente. Es de esas canciones que a mi siempre me pueden, épica y durando casi 7 minutos, una melodia de voz muy cuidada, que cae como en una espiral cromática, con una coda tristísima que repite en loop:«and i don’t wanna die / without shaking up a leg or two / yeah, i want to do some dancing too / so come on, come on, come on, come on, dance with me.». La batería nunca entra, solo una percusión. Esta todo ligeramente desfasado, una decisión estética que se mantiene en todo el disco. Es un efecto de producción, un pequeño truco del lo-fi que a mi todavía no puede cansarme, borronear los instrumentos, que suene todo pegoteado.

De el resto del disco, me gusta mucho «God Damned», y la elección de reducirla a voz, acústica y una percusión mínima, cuando podría ser un tema rockero perfectamente. Y me puede la forma morbosa en que pronuncia «oh yeah» y «all right». «Big Bad Mean Motherfucker» es un rock n’ roll bien tradicional pasado por mucho fuzz, como hicieron los Yo La Tengo en su versión de Little Honda de los Beach Boys. En otros temas no pasa mucho, como «Headache» o la shoegazera «Morning Light». Otros están muy bien, «Ghost Mouth», y el final de «Summertime» con ese rasgeo solitario y ligeramente desarmado de guitarra que cierra el tema, con pifies y extraños cambios de tiempo.  En fin, un álbum muy escuchable, y con un puñado de canciones emocionantes. Bastante para un disco debut de una banda nueva, lástima que tengan pinta de hipsters y algunos sitios les hayan dado críticas encandilantes.

Girls – Album

* No pude evitar la metáfora futbolera. Ese trabajo me esta matando.


1- Es raro que no se haya escrito más sobre Rocket or Chiritori. Es una de esas cosas que les encantan a los periodistas porque ya vienen con un paquete de detalles que les permiten llenar líneas sin agregar nada. Puedo imaginármelos repitiendo ad infinitum y sobrevalorando sus particularidades extramusicales, o sea, que es el proyecto de una chica japonesa, Satoko Shibahara, que grabó sus dos discos más o menos a los 17 años antes de dejar la música para concentrarse en el estudio.

2- El problema es que Rocket or Chiritori fue apenas un destello en la escena japonesa de finales de los 90s que no llegó a brillar lo suficientemente fuerte por encima de la luces de la por entonces efervescente escena de Shibuya. Apenas un puñado de singles y EP’s y ya había desaparecido antes de que alguien lo notara.

3- Aún si alguien lo hubiera notado la verdad es que no era un producto fácil de vender y apto para todo público como el que salía de la escena bautizada por el barrio más hip de Tokyo. Lo de Satoko era el pop kawaii pero de la forma más amateur y lo-fi posible, una estética D.I.Y. posiblemente heredada del under norteamericano.

4- Los dos discos, que suman entre ambos menos de una hora de duración, son hermosos.Un pop dulce y melancólico que se deja adivinar entre las capas de textura y significados que aportan el tape hiss, el mal sonido y la despreocupación ante la desprolijidad. Las melodías son como el núcleo solido de algo más grande, formado de la suma de un montón de factores que hacen que sea tan particular, que suene inmediatamente reconocible y extrañamente único.


Dios, no es necesario que ayudes a esta chica.

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Si, cagaron. Ezequiel escribiendo de nuevo sobre Belle and Sebastian.

En las letras de Stuart Murdoch encontramos un montón de historias de outsiders, en general, jovenes, en su mayoría mujeres, alienadas y aisladas del mundo. Casi se podrian decir que siempre habla del mismo personaje, cambiandole el nombre y algunos parámetros, y se repiten constantemente en todos sus discos. Comenzando con la joven anónima de «Expectations», de su primer disco Tigermilk, y la chica que hace esculturas de los miembros de la Velvet Underground. Tambien tenemos a Judy de «Judy and the Dream of Horses», Hillary en «If You’re Feeling Sinister», la gordita alienada de «Family Tree», el nerd abusado en «Lord Anthony», etc, etc.
Son personajes muy similares en si, perdidos, un tanto patéticos, vistos siempre de una forma amable y comprensiva, un tanto religiosa. Todos conocimos gente así. Claro que estamos en el 2009, y con tanto indie folk hiper-amable y Los Campesinos, uno ya esta acostumbrado a cientos de personajes quirky y raros, y estos pierden el encanto que tenian en 1995, ponele. Recordemos que la mismísima «Expectations» es parte de la banda sonora de Juno. En fin.
Pero a Stuart le siguen gustando mucho estos personajes, observarlos, y colocarlos en situaciones y manipularlos como pequeños muñequitos de Lego, en todas esas canciones que podrian ser pequeños cortos. Su último proyecto musical se llama justamente «God help the girl«, que podría ser un resumen de sus obsesiones más típicas. Pero afortunadamente logra reinventar su formula y manteniendola fresca e interesante. Pero no voy a hablar de este último proyecto sino de una canción de su último disco con Belle and Sebastian, «Sukie in the Graveyard», de The Life Pursuit.

A esta altura estoy totalmente convencido de que The Life Pursuit es el mejor disco de B&S. Es fresco, energizante, barroco, desprolijo y tiene de sus mejores canciones. Sin duda los muchachos aprendieron de trabajar con Trevor Horn, y agarraron lo mejor de su anterior sonido chamber pop con el sonido más disco y 70s de su disco anterior, Dear Catastrophe Waitress. El resultado es la conclusión de una transformación genial que nadie esperaba: La banda más ligera y delicada del indie escoces logrando sonar como Bowie en la época del Ziggy Stardust, baterias machacantes, teclados chillones, bajos con distorsión, solos de guitarra enchastrados en efectos y modulación. Como alguna vez comento Amadeo en un viejo post de su blog, The Life Pursuit es básicamente «la venganza de los nerds» de Belle and Sebastian, dondee deciden mandar todo a cagar, salir a bailar y divertirse.

Belle and Sebastian – Sukie in the Graveyard

«Sukie in the Graveyard» es el mejor ejemplo de no solo el cambio de sonido sino el cambio de actitud de la banda. De nuevo tenemos a una protagonista, Sukie. Si, es joven, es una outsider, esta posiblemente un poco mal de la cabeza, pero la perspectiva esta vez es diferente.

Sukie was a kid, she liked to hangout in the graveyard
She did brass rubbings, she learned you never had to press hard
When she was finished hanging out she was all alone
She decided that she better check in at home
There was an awful row between her mum and dad
They said she hadn’t done this, she hadn’t done that
If she wanted to remain inside the family home
She’d have to toe the line, she’d have to give it a go
It didn’t suit Sukie
So she took her things and left

Sukie was a kid, she liked to hang out at the art school
She didn’t enrol, but she wiped the floor with all the arseholes
She took a bijou flat with the fraternity cat
She hid inside the attic of the sculpture building
She had a slut slave and his name was Dave
She said ‘Be my photo bitch and I’ll make you rich’
He didn’t believe her but the boy revered her
He got her meals and he got her a bed
He watched behind the screen and she started to undress
He never got far
Just lookin’ and playing guitar

Autumn hanging down all the trees are draped like chandeliers
Sukie saw the beauty but she wasn’t wet behind the ears
She had an A1 body and a face to match
She didn’t have money, she didn’t have cash
With the winter coming on, and the attic cold
She had to press her nose on the refectory wall
They served steamed puddings she went without
She had to pose for life for all the scholars of art
She didn’t feel funny, she didn’t feel bad
Peeling away everything she had
She had the grace of an eel, sleek and stark
As the shadows played tricks on the girl in the dark

Resumiendo: Una chica que se escapa de su casa, y vive una vida bohemia donde termina trabajando como modelo en una escuela de Arte. Pero en contraste con Hillary, Antony, Judy, y otros personajes, no hay fragilidad en Sukie. No hay nada de «uh, pobre chica». La música sigue el ritmo de la historia, rápida, desenfrenada y divertida, y aunque se puede leer entre líneas que la vida de Sukie no tiene mucho futuro, no es algo que se juzgue. La voz redentora desapareció y dio lugar a una que celebra a la protagonista,que no se siente ni rara ni mal al desnudarse enfrente a la clase.
Podriamos decir en si, que la misma actitud que tiene Stuart para sus personajes, la tomo para su propia banda.
O básicamente, Fuck Art, Let’s Dance!