Never Stops
DeerHunter – Never Stops
Estuve escuchando esta cancion muchas veces, todos los días, hace dos semanas. A primeras escuchas no es una canción muy particular. ¿Porque me gusta tanto? ¿Porque me ayuda? Vi la letra. No me decía mucho. Pensé mucho al respecto, hasta que encontre el post de Matthew Perpetua que habla de esta canción y dice lo siguiente, que traduzco:
«Never Stops» es una canción acerca de sentirse atrapado, y no poder escapar mentalmente, ni en tus sueños. Entonces, ¿porque suena tan emocionante y liberadora? Porque tiene que hacerlo. La canción misma es el escape, y cuando el tema llega a su cresta, la letra que implica frustración simplemente se convierte en sonido. Muchas veces, las letras de las canciones estan para ser reforzadas por la música, pero en este caso, es como si Bradford Cox esta intentando ahogarlas, y destruir los malos sentimientos.
Women of the world, take over
because if not the world will come to an end
and it won’t take long.
Jim O’ Rourke – 110 to 220 / Women of the World
Hay un pequeño grupo de álbumes que amo incondicionalmente , y son bastante distintos a cierto canon musical que es de mi preferencia. Ya he nombrado a dos de ellos muchas veces en el blog, porque van años que los escucho y me siguen pareciendo increíbles : Laughing Stock y Spirit of Eden de Talk Talk, y el Dreams del Otomo Yoshihide New Jazz Ensemble. El Eureka, de Jim O’ Rourke, donde se encuentra este tema, también tiene las mismas cualidades y podría entrar en este pequeño grupo de discos que, cuando estoy en el ánimo correcto me atrevo a decir que es mi música favorita del mundo y que es la música que me encantaría hacer cuando sea más viejo e inteligente.
Hay varios elementos que estos discos tienen en común. En primer lugar, son bastante ajenos a movidas concretas, quizás la única a la que tocan es la de la música avant-garde y vanguardista de los 90s. Pero en si son mojones extraños en la discografía de cada artista. Otomo Yoshihide es más famoso por sus ataques de noise ultraviolento, Talk Talk por sus hits de technopop de los 80s, y O’ Rourke tambien como productor, músico, colaborador y multifacético indie en general. En segundo lugar, todos los discos están armados por un cerebro principal pero al mismo tiempo con muchos y muy hábiles músico sel compositor y los ejecutantes. De aquí podemos ir al tercer elemento y es que todos estos discos estan tocados casi exclusivamente por sesionistas virtuosos y el sonido de los discos es perfecto y atemporal, mayoritariamente acústico y sin vicios sonoros de ningun periodo específico.
El cuarto y último punto es el más importante, y es el clima y ánimo general que tienen. Todos estos discos en cierta forma tienen cierto tono espiritual que me parece increíble. Seguramente yo este lo más lejos posible de ser una persona religiosa, pero esta cualidad – la espiritualidad – es algo que le tengo un valor incalculable en lo que escucho. No se bien que sera, quizás la elección de timbres, el uso intenso de la repetición y el mantra, la cadencia pacífica. Excepto Mark Hollis (de Talk Talk), desconozco y dudo de los intereses religiosos de los otros proyectos.
El resto de las cosas me cuesta explicarlas con palabras. Son discos amenos, serenos, en particular el Eureka de O’ Rourke es excelente para esta etapa del año calurosa. Pueden descargarlo en nuestro post de intercambio músical, junto con el Laughing Stock.
Sobre el tema elegí del disco, comparto lo que dijo mi amigo Pau de que es un tema que todo el mundo debería de escuchar. Y si, dura 9 minutos. Y su letra sea la que transcribí, y se repite una y otra y otra vez al infinito. Te hace sentir bien, y seguramente te haga un poquito mejor persona.

