Modernistas!: Douglas Wolk

Durante mucho tiempo desespere con respecto al estado de la crítica de comics. Parecía que no existía otra manera de escribir que no fuese la regurgitación de datos en cantidades enormes, la infatuación del fanboy con su personaje favorito, la asepsia de los estudios culturales sin alma o la lectura prejuiciosa en clave política e ideológica.
Con el paso del tiempo, comencé a encontrar un puñado de gente, principalmente en internet, que parecía estar abriendo un camino nuevo a la manera de pensar y escribir sobre el noveno arte. De este grupo, el que emerge como la voz más representativa es Douglas Wolk. Periodista cultural que escribió sobre música y comics en medios como Salon, Slate, The New York Times y Spin, autor de un libro sobre el legendario “Live At The Apollo” de James Brown y dueño del blog Lacunae, esta a punto de publicar el libro “Reading Comics”, que aparenta ser una punta de lanza para una aproximación distinta, mas interesante e inteligente, a la escritura sobre comics.
Para ir abriendo el apetito, Salon tiene un extracto del libro que ya ha generado una discusión hilarante en su sección de comentarios (con un primer comentario que es tan inepto e ignorante que es antológico). A pesar de estar mal encaminada, esta discusión demuestra que como toda buena pieza de crítica, el libro de Wolk parece más encaminado a abrir y generar un intercambio de ideas que a imponer una visión determinada del objeto de estudio.
Y como El Baile Moderno es un blog caracterizado por estar en el lugar preciso en el momento correcto, hemos conseguido que el bueno de Douglas nos conceda una entrevista, con la cual inauguramos una práctica inusual pero que esperamos que se vuelva semi regular.
Por eso, sin mas vueltas, Douglas Wolk.

¿Como vez el estado actual de la crítica de comics? ¿Crees que exista algo que pueda llamarse así?

DW: Creo que la crítica de comics se esta…desarrollando. Hay mas de ella, y esta un poco más acabada de lo que estaba cinco o diez o veinte años atrás, pero todavía estamos descifrando nuestra voz y nuestro lenguaje. El hecho de que no haya una palabra (en inglés, al menos) que signifique “parecido-al-comic” (de la manera en que “cinematográfico” funciona para el cine y “literario” funciona para la prosa) es una señal de que todavía tenemos un largo camino por recorrer.

¿Cual es tu aproximación básica cuando escribís sobre comics? ¿Pensás en ellos como una forma de arte poco apreciada que requiere la validación de un discurso construido alrededor de ella?

DW: No creo que los comics necesiten ninguna validación- y creo que intentar validarlos es la manera más rápida de invalidarlos. Yo solo asumo que el discurso alrededor de ellos es una buena idea, así como lo es para cualquier tipo de arte interesante. Mi aproximación básica varia de acuerdo a para que tipo de publicación estoy escribiendo y a que tipo de familiaridad puedo asumir que mi audiencia tiene con el material del que estoy hablando, pero una cosa que hago que creo que mucha gente que escribe sobre comics en publicaciones mainstream no hace es prestarle mucha atención a su arte: como se ve, como funciona.

¿Que pensás de la dicotomía que ha plagado tanto la publicación como la manera de escribir sobre comics en los Estados Unidos, entre los comics independientes, “arty” y autoriales, y los comics de superhéroes mainstream e industriales? ¿No crees que las líneas entre ambos se han borroneado en los últimos 20 años? Y, ¿es una buena herramienta al momento de escribir sobre ellos?

DW: Esa dicotomía me fastidia mucho, pero creo que tiene sus usos. Los comics mainstream / de superhéroes y los comics artísticos marcados por el autor si operan con grupos diferentes (pero que se superponen) de reglas, y ambos tienen algo que aprender del otro. Los comics de superhéroes favoritos de casi todo lector están marcados por sus autores: “Daredevil” no es un gran comic, por definición, por ejemplo, pero el “Daredevil” de Frank Miller y Klaus Janson y el de Brian Michael Bendis y Alex Maleev son los dos maravillosos. El comic que la gente recuerda con cariño de principios de los 80 no es “New Teen Titans” sino el “New Teen Titans” de Marv Wolfman y George Perez. Al mismo tiempo, algunos de los mejores dibujantes artie no tienen nada como la auto disciplina e impulso creativo de los mejores creadores mainstream. Podrías contar los dibujantes indie que pueden realizar 23 paginas de trabajo completamente terminado cada mes con los dedos de una mano, y no se si hay tantos.
Por otro lado, no creo que las líneas entre el mainstream y los comics artie se haya borroneado tanto, a pesar de algunos cruces en la última década – la mayor diferencia es quien es el dueño del trabajo, y esa diferencia no va a desaparecer.

También sos un crítico musical. ¿Ves alguna similitud o superposición entre el escribir sobre comics y el escribir sobre música?

DW: Me gustaría que fuese así!. Hay algún territorio común, en el sentido amplio de “explicarle arte a una audiencia”, pero el escribir sobre música y el escribir sobre comics se siente muy distinto para mí, de algún modo.

¿Cual es el tema principal o la tesis de “Reading Comics”?. ¿Esta concebido como un libro que la gente pueda tomar como un punto de entrada para los comics en general y la crítica de comics en particular?

DW: No es tanto un punto de entrada, pero si es un buen libro para alguien que haya leído algunos comics y se sienta curioso acerca de donde ir ahora – y también espero que sea útil para alguien que haya leído algunos miles de comics y se sienta curioso con respecto a una nueva perspectiva sobre el medio y algunos proyectos específicos. Si hay alguna tesis en particular en “Reading Comics” es que la cosa más importante sobre los comics es que son objetos dibujados -que son cosas reales o imaginarias filtradas a través de los ojos y las manos de artistas particulares – y que su naturaleza interpretativa, real-pero-no-real los vuelve muy adecuados como metáforas extendidas.

Al mismo tiempo, acabas de terminar tu blog “52 Pickup” que era básicamente, “52” anotado. ¿Como te decidiste a emprender un proyecto tan loco?

DW: Fui a “WonderCon” 2006 y ví a los cuatro guionistas hablando sobre “52” y todos parecían tan genuinamente excitados, que lograron entusiasmarme. Cuando comenzó, pensé que seria un buen ejercicio el intentar escribir algo sobre el comic cada semana, sin importar si me hubiese gustado o no, solo proveer un comentario constante. Resultó que era una cosa realmente agradable de hacer; ansiaba leer el número de esta semana, pero creo que ansiaba escribir el blog cada semana más aun.

¿El hecho de que escribieses sobre un comic que estaba considerado un gran “evento”, y además salía todas las semanas, afectó tu estilo de escritura?

DW: Creo que lo que afectó mas mi estilo es que no podía comenzar a escribir el post cada semana hasta que compraba el comic el miércoles a la tarde (nota: los miércoles son los días en los que salen los comics nuevos cada semana en los Estados Unidos), y me obligaba a terminar de leerlo antes de ir a la cama esa noche, entonces era un texto escupido luego de una primera mirada cada semana.

¿Cual crees que es la razón detrás de la política editorial centrada en eventos y preocupada por la continuidad de Marvel y DC de los últimos años?

DW: Muy sencillo: vende comics. No se si vende tomos recopilatorios o no –y ahí es donde parece estar el dinero a largo plazo- pero funciona a corto plazo. Y, realmente, consigue comics muy emocionantes cuando esta bien hecha: mucha de la diversión de leer comics mainstream es entender como encajan en las complicadas historias de sus mundos ficcionales. No me gustó mucho “Civil War”, pero me encanta lo que Bendis y todos están haciendo con “New Avengers” y “Mighty Avengers” en este momento: se sienten como ángulos diferentes pero perfectamente complementarios de la misma historia.

¿Que críticos lees con regularidad y porque?

DW: ¿Relacionados a los comics?. Creo que “Jog – The Blog” aloja a buena parte de la mejor escritura sobre comics actual – me encanta su amplitud de intereses y su profundidad de análisis. “The Savage Critics” realiza un muy buen trabajo manteniendo un ojo en los comics mainstream y escudriñándolos duramente. Siempre leo “The X-Axis”, solo porque Paul O’Brien es muy bueno cuando un comic realmente malo le da la oportunidad de mostrar sus garras. Y leo “Chris’ Invincible Super-Blog” porque es hilarante.

¿Y que cosas estas disfrutando hoy en comics?

DW: En cuanto a superhéroes, los dos comics de los Avengers, como dije arriba, además de “All-Star Superman”, que es pura alegría, y “The Brave And The Bold” que es todo lo que amo de cómo escribe Mark Waid. “The Irredeemable Ant-Man”, que nadie parece estar leyendo. Otras cosas: “Love And Rockets” es excelente como siempre, y más extraño de lo que nunca fue. “Criminal”. “Age Of Bronze”. “Finder”, que ahora se publica online y luego en tomos, solamente. Me entusiasma mucho “Dal Tokyo” de Gary Panter, el número gigante de “Kramer’s Ergot” que sale el año que viene, y por el proyecto secreto, todavía sin nombre, de Dave Sim. Y acabo de leer y amar la antología de Fletcher Hanks “I Shall Destroy All The Civilized Planets!”.

+(más)
. Otra entrevista con Douglas Wolk, en Graphic Language.
. Ninth Art, gran sitio de crítica de comics, ya difunto.
. The Comics Journal, el abuelo de la crítica de comics inteligente.
. I Love Comics, la mejor message board sobre comics ever, de a ratos se asemeja a una inteligencia colectiva en busqueda del bien en los comics.


Everything Sucks, We’re All Gonna Die, Yadda, Yadda, Yadda


¡Oye Esteban! dice:
viste que bien el disco de sophie ellis bextor?

zeitgeist dice:
esta muy bien el disco de sophie, si si

¡Oye Esteban! dice:
viste que bien sophie ellis bextor? que bien que esta

zeitgeist dice:
al fin te oigo diciendo algo bueno de un disco!
hay esperanza
jajaja

¡Oye Esteban! dice:
si es verdad
ojo tampoco me gusto tanto, eh?

zeitgeist dice:
JAJAJAJA

¡Oye Esteban! dice:
bah me and my imagination es un temazo
ese, el primero del disco de jesu…
el hit de kaiser chiefs es intrascendente pero simpatico
un par de temas del de patrick wolf, otro par del de arcade fire
mas o menos asi viene mi año

zeitgeist dice:
miguel esta loco con arcade fire

¡Oye Esteban! dice:
si
a mi me parece que no es para tanto
ojo se viene la gran decepcion del disco de interpol en estos dias tambien

zeitgeist dice:
jajajajaja
no podes estar esperando «la gran decepcion del disco»
esteban, sos tremendo!
y la fe, esteban!?

¡Oye Esteban! dice:
no se
ojala que este bueno
pero el anticipo no llamaba mucho
ponele el anticipo del disco anterior fue slow hands, creo. que estaba bien
este tiraron ese heinrich maneuver
que yo espero que sea uno de esos temas feos que ponen al principio del disco la verdad


Ideología? Qué Ideología?

a. Donald Duck es un nazi. Una encantadora fábula de parte del Tio Walt. Igual, nunca superará a Roger Myers y su corto «Los Fanáticos Nazis Son Superiores» ;)

b. Los Picapiedras fuman Winston y la pasan bomba!. Y hoy en día hasta a Constantine le hacen comerse un chicle al final de la película (si, TODAVÍA estoy caliente).

c. Y para todos ustedes que están levantándose, sentándose en sus oficinas grises, rodeados de gente que detestan, atendiendo las llamadas de adolescentes imberbes o rellenando formulas que se pierden en la nada, un corto de 1948 llamado «Make Mine Freedom». Aprendan todo lo que el capitalismo les ha regalado y no sean desagradecidos, proletarios!.


La Canción de Amor Robótica

Para mí (y esto habla mas de mi perversa configuración psíquica que de otra cosa) desde el mismo momento en que se popularizaron los sintetizadores y abrieron un campo nuevo a la “música rock”, también abrieron la puerta a todo un “imaginario robótica” que ligaba, de una manera muy similar al cyberpunk o Ballard, lo erótico a lo artificial, lo mecánico, lo cibernético. Yo siempre creí que la música pop es el vehículo ideal para las historias de amor, así que, ¿porque no podíamos amar a los androides?.

Kraftwerk – The Model
Cualquier análisis de la Canción de Amor Robótica, tiene necesariamente que comenzar con Kraftwerk, los hombres robots originales. La Alemania Occidental post segunda guerra era un territorio extraño. Tierra de nadie, pedazo de un país al que no se le permitía existir, que encima debía cargar con una enorme vergüenza y, durante un tiempo con una verdadera asepsia con el pasado, borrón y cuenta nueva, como una ola de anti materia. No es casual entonces que de ahí salga Kraftwerk: eficiencia puesta al servicio del progreso, pulcritud y limpieza, grandes odas a las autopistas, los robots, las estaciones espaciales. Capitalismo alemán: frialdad y productividad.
Es difícil encontrar en las canciones de Kraftwerk un rastro de humanidad (o de preocupaciones humanas) y “The Model” no es la excepción. Una canción que más que de amor es voyeuristica, preocupada por un objeto de deseo ideal e inalcanzable. Pero, esa modelo es un autómata, un robot que repite los movimientos que la cámara y las convenciones le dictan que debe realizar. Es un robot, en definitiva.
La manera desapasionada en que el narrador canta sobre su obsesión con este objeto plástico, reforzada por la monótona repetición de los sintetizadores, solo revela lo inevitable: el narrador también es un robot y su obsesión por la modelo no se acerca jamás al amor de los humanos sino que es automatizado, eficiente, aburrido. Robótica.
Lo genial de Kraftwerk en esta canción es que transforman la obsesión y el deseo en piezas de computadora, en acciones repetitivas y circulares. Lo que la transforma en una expresión perfecta del amor cibernético. O una anti canción de amor humano.

She’s a model and she’s looking good
I’d like to take her home that’s understood
She plays hard to get, she smiles from time to time
It only takes a camera to change her mind

She’s going out tonight, loves drinking just champagne
And she has been checking nearly all the men
She’s playing her game and you can hear them say
She is looking good, for beauty we will pay

She’s posing for consumer products now and then
For every camera she gives the best she can
I saw her on the cover of a magazine
Now she’s a big success, I want to meet her again

Gary Numan – Are “Friends” Electric?
Gary Numan reemplaza la eficiencia alemana e industrial de Kraftwerk por paranoia. Hey! es post punk! son finales de los setenta!. No se puede confiar en nadie!. Además todos estuvimos leyendo a Philip K. Dick y tomando ácido.
Lo que consigue Numan es unir, de una manera maravillosa, una paranoia general contra todo el mundo aumentada por una situación de vulnerabilidad personal. El narrador esta triste, como en toda canción de amor, porque ha sido abandonado, pero, evidentemente, esta un poco loco. Ve hombres de negro y siente golpes en la puerta. Es la paranoia de la gran ciudad y la paranoia de estar completamente solo, sin support system que te mantenga. Al mismo tiempo, las líneas de sintetizador que al principio parecen alegres y saltarinas, se revelan amenazadoras, con un efecto lacerante similar a la música de Psicosis.
Finalmente, el narrador pregunta “But are friends electric? / Only mine’s broke down / and now I’ve no-one to love”. Y la voz revela un cansancio tremendo, una desolación incontenible. Paranoia una vez mas: ¿son los amigos eléctricos?, ¿podría ser que estuve… AMANDO A UN ROBOT? (Dick, una vez mas). Pero al mismo tiempo: ¿porque las personas no son como robots y responden a como quiero que se comporten?, ¿acaso no tienen programación? La alusión a que “se rompió” es fantástica porque incorpora plenamente la delusión del narrador: no hay manera de incorporar su objeto de deseo al plano de las relaciones humanas reales, es un autómata cuyas tuercas se han oxidado. Incluso la última estrofa suena mas bien a la aceptación tranquila de una situación irreversible (no existen piezas de repuesto) que a un llamado desesperado de ayuda.

It’s cold outside
And the paint’s peeling off of my walls
There’s a man outside
In a long coat, grey hat, smoking a cigarette

Now the light fades out
And I wonder what I’m doing
In a room like this
There’s a knock on the door
And just for a second I thought
I remembered you

So now I’m alone
Now I can think for myself
About our little deals
And Issues
And things that I just don’t understand
But I told a white lie that night
I lost my touch at times
I don’t think it mean anything to you

So I open the door
It’s the friend that I’d left in the hallway
‘Please sit down’
A candlelit shadow on a wall near the bed

You know I hate to ask
But are friends electric?
Only mine’s broke down
And now I’ve no-one to love

So I found out your reasons
For the phone calls and smiles
And it hurts
And I’m lonely
And I should never have tried
And I missed you tonight
Still it’s time to leave
You see you meant everything to me

Add N To (X) – Metal Fingers In My Body.
Bueno, aquí quizás este haciendo trampa, porque esto no es precisamente una canción de amor, sino una canción sexual. Yo se que esto va a sonar raro, pero para mi Add N To (X) son el equivalente robótico y sintetizado de cosas como los Rolling Stones de la mejor época y la Jon Spencer Blues Explosion. Una banda que suda sexualidad, que chorrea actitud de puro rock, a pesar de no usar una puta guitarra. Ann Shenton ya era una sex symbol antes que Beth Ditto.
Y esta canción, particularmente, es pura lujuria automatizada. Es “Satisfaction” tocada por robots armados con artefactos domésticos. Así como el amor robótica no es igual al amor humano, la lujuria tampoco lo es: se traduce en beats gigantescos, repetitivos, como un taladro perforando el asfalto o una motosierra industrial. Después de todo, si uno es robot, ¿de que otra manera concebiría la lujuria que como una maquina perfecta, produciendo a todo vapor y a una velocidad asombrosa? Nada de sutilezas, nada de reparos: Lick my love pump, robotress.
Lo único que se murmura en la canción es “Metal Fingers In My Body” en una voz completamente vocoderizada que no traiciona emoción alguna. Pero uno podría poner un poco de buena voluntad y escuchar gemidos de bellas doncellas robóticas en los sintetizadores podridos con los cuales los Add N To (X) completan el panorama.
(Me encantaría postear el video, que consiste en una hermosa muchacha animada involucrándose en actos antinaturales con un robot de apariencia tosca y “película clase b”, pero aparentemente no esta mas en YouTube. Abajo los prejuicios contra el amor robótico!).