Un Alegre Grupo de Hillbillies.

Crossed +100 001 (2014) (10 Covers) (Digital) (Darkness-Empire) 019

Crossed +100 001 (2014) (10 Covers) (Digital) (Darkness-Empire) 020

Crossed +100 001 (2014) (10 Covers) (Digital) (Darkness-Empire) 021

(De Crossed +100 #01, Alan Moore & Gabriel Andrade).

Crossed +100 003 (2015) (Digital) (The Dark VI-Empire) 08

Crossed +100 003 (2015) (Digital) (The Dark VI-Empire) 09

(De Crossed +100 #03, Alan Moore & Gabriel Andrade).

Estuve leyendo Crossed +100 de Alan Moore y tengo varias cosas que decir al respecto:

1) En primer lugar, da un montón de miedo. Es de esas series que vas leyendo y se te mete en la conciencia y te pone inquieto al ir a dormir y cuando finalmente concilias el sueño tenés visiones ominosas que tienen que ver con ella. Hace unos cuantos años hubo una serie de artículos que se preguntaban si era posible hacer horror en la historieta, especialmente inspirados por las obras de Josh Simmons. De alguna manera la discusión giraba alrededor de la imagen: si la historieta tiene la capacidad de mostrar por sobre todas las cosas, ¿de qué modo se espera que algo sea espantoso y asuste cuándo sabemos que la imaginación es más terrible que la imagen? También tenía que ver con el ritmo: ¿si el lector controla la velocidad, como se espera que una sorpresa funcione si uno puede adelantarse a ella al hojear de forma tonta la historieta? Como queda claro en estas discusiones se asimilaba la tradicional comparación de la historieta con el cine y se la juzgaba por no tener la capacidad de jugar con la edición y la sugestión. Acá Alan Moore corta ese debate a través mediante el sencillo recurso de dejar la mayoría del horror fuera de cuadro, listo para ser rellenado por nuestra mente. Es que el “fuera de campo” de la historieta es lo no visible, aquello que existe más allá de los márgenes, ese es el lugar de lo sugerido. Acá los crossed, esos villanos tan carismáticos, aterradores y multiuso que inventó Garth Ennis matan, violan, mutilan, hacen piquetes de ojos, desmembran, asesinan, amputan, castran, empalan y destruyen mayormente fuera de cuadro, mientras sus vocecillas tortuosas y rojas se dibujan dejando que cada uno fantasee a su gusto. Genera un efecto muy perturbador y que se queda en la memoria.

2) Entre otras obsesiones que surcan la obra de Moore esta también tiene una preocupación con el lenguaje. Obsesión que también, a menudo, entra en el terreno de lúdico. Como que Moore se aburre si no está inventando simultáneamente en 4 o 5 capas diferentes. Los habitantes del mundo del futuro hablan con un slang que reemplaza muchas palabras con términos mutados del presente. Así, por ejemplo, “movie” quiere decir que algo es genial o asombroso, “heart” es “amor”, “skull” es “pensar”, “tight” es “bueno” y “brown” es “mierda”. El lenguaje también pierde muchos de los conectores, se vuelve más directo y construido alrededor de palabras cortas, de pocas sílabas. Los verbos muchas veces doblan como adjetivos y viceversa. Un lenguaje desarrollado para correr, para comunicar ideas rápidamente mientras se escapa o se encuentran en una situación de peligro. A este se contrapone el lenguaje de los crossed, que a esta altura ya está reducido a una serie de contracciones deformes y risas espantosas como los mismos cuerpos de los sobrevivientes de la infección. Un lenguaje contrahecho, mínimo, animal, un lenguaje de caza y gruñido.

3) Por supuesto que además esto se relaciona con la espléndida mente analítica de Moore a la hora de pensar las consecuencias de semejante epidemia en el futuro. Porque lo primero que se percata Moore es que cualquier sociedad basada en los peores instintos del hombre no es una sociedad que se sustenta a largo plazo. Pero sus consecuencias quedarán marcadas sobre la faz de la tierra de forma irreversible. Lo más espectral de la serie son los restos, los osarios gigantescos de pilas y pilas de huesos abandonados, ya sin la capacidad de dar un verdadero miedo, pero igual de chocantes. O las plantas de energía nuclear destruidas que han dejado enormes porciones del territorio inhabitable. Lo cual se combina con el lento y cuidadoso progreso. Con el rescate de aquellas porciones del pasado que han sobrevivido y la manera en que son re-interpretadas en un nuevo contexto. O la forma en que, más allá de los conocimientos necesarios para volver a poner en marcha una cultura (agricultura, hidráulica, ganadería, mecánica) cada personaje encargado del archivismo tiene su obsesión particular, que va desde la ciencia ficción (“wishful fiction”, como le dice la protagonista, desnudando su condición fantástica y esperanzada) o los asesinos seriales del siglo XX. Es un mundo hecho de retazos y recuerdos intentando arrastrarse hacia la luz de un nuevo orden.

4) Asimismo, Moore enlaza esto con el uso del sexo que recorre toda su obra y se ha vuelto un área de reflexión constante en su época tardía. Este nuevo mundo ha perdido la mayoría de los tabúes que organizaban el sexo. Por el lado de los crossed de una manera más absoluta: los pocos crossed en estado salvaje cogen entre sí, de forma incestuosa, forman “nidos” en donde las enfermedades venéreas, comenzando por el SIDA, se transmiten de padre a hijo y destrozan los cuerpos desnutridos. Aquellos que no han podido superar sus peores instintos directamente matan, violan y destrozan a los bebes apenas nacen. Por el lado de las poblaciones humanas, hay un alegre poli-sexualidad que aparentemente ha abandonado (¡al fin!) el concepto de matrimonio. Las parejas se unen en relación a un hijo, a quién protegen y cuidan, pero después hay encuentros hombre-hombre, mujer-mujer y hombre-mujer sin ningún tipo de particularidad entre uno y otro. La polisexualidad es la mejor manera de repoblar un país abandonado. Además, Moore conecta perfectamente el concepto de monogamismo con la idea de religión: las religiones están muertas (excepto el islam, en otro toque pequeño, que el guionista tira como dato de color, pero genial) y con ellas murió la noción de una sola pareja para toda la vida.

5) En definitiva, el hombre sigue siendo un maestro. La meticulosidad por la cual Moore es conocido se encuentra en primera plana a lo largo de toda la serie. El tipo te va presentando un rompecabezas formado de partes sangrientas que al principio desconciertan, luego inquietan y finalmente se revelan como algo espantoso. Toda escena, todo diálogo, está colocado de manera que, cuando Moore revela el asunto que se está cociendo detrás de la alegre actividad de sus protagonistas, adquiere un sentido retrospectivo y un enorme horror. Moore logra destilar el espanto de un mecanismo estructural y demuestra que el efecto estético y emocional en la historieta no se encuentra en sus partes, sino en su totalidad, en la lenta acumulación de paneles que apuntan a una verdad más terrible, oculta, que se mantiene en la memoria una vez que lo has dejado en la mesa de luz.


“Cosos”.

Por una variedad de razones (hurto de mi Reproductor de MP3s, desintegración de mi celular anterior, carencia de laptop, etc) decidí comprarme un Smartphone en Alemania. Para el tremebundo nerd que soy, siempre fuí bastante ludita con el tema de los celulares, más que nada por la sobredosis de comerciales, ese “tenés que tener un celular!” a la fuerza,  espíritu adolescente anti-capitalista y esas cosas. Sí, yo fuí de esos que “tardó” en tener un celular. Sí, yo soy de esos que habló y habla loas de su viejo y querido Nokia 1100. Pero bueno, fuí y me compré un Smartphone, un HTC Wildfire S. Me lo compré porque era un celular con Android, el formato es bastante pequeño (más chiquito que un iPhone) y que se yo, el diseño me pareció bonito. No hay celulares HTC en Uruguay y me salió el cheto de adentro que quería tener un celular que casi nadie tenga por acá. Y el precio era razonable. El teléfono en el viaje me terminó siendo sumamente útil más que nada por tener un GPS en la mano: Anotaba en casa varios lugares para visitar, los marcaba en Google Maps y luego cuando estaba cerca me mostraba específicamente a cuanto estaba, incluso hacía que dirección estaba apuntando.

Ahora ya hace varios meses que lo tengo, y más que una review sobre el modelo en particular quería contar a mi parecer las ventajas y desventajas que tiene tener un bicho de estos en el bolsillo:

Ventajas

1) ¡Es una computadora!
Eso que nos venden en las publicidades es verdad. Escuchar música en el Winamp de Android, hacer scrobbling en Last.fm, sacar una foto y subirla a Twitter automáticamente, mientras agregas luego de una llamada algo nuevo al calendario que se te sincroniza automatico con el Google Calendar. Está bueno y es divertido y funciona bárbaro.
2) Estar conectado todo el santo día
Ahora soy la persona más amarga y menos deseada en cualquier reunión: No importa la discusión, se puede desmintir cualquier duda y curiosidad revisando la fucking wikipedia en el teléfono. “Mirá, viste. La bandera de Nepal no es la única que tiene una forma no-convencional de todas las banderas del mundo! Tomá!”. Gracias al celular, soy un poco más forro.
Hablando en serio, mi acceso a Internet en la oficina es muy limitado, entonces el celular me salva la vida. Además, tener Twitter en el celular es otra cosa totalmente distinta: Tiene otro sentido utilizarlo así, escribiendo aleatoriamente cuando uno encuentra algo pintorezco o interesante en la calle.
3) Aplicaciones
Todavía no ingresé completamente en el mundo de los apps de Android, pero no es necesario para darse cuenta de que está bueno. Por ejemplo de lo primero que me bajé es un afinador de guitarra, que anda bárbaro y es muy práctico cuando estás con una criolla tocando en cualquier parte. Conseguí una linterna que es excelente y es mucho más potente que la de un 1100 (usa el flash de la cámara, piola). Otra aplicación muy buena es el Nanoloop, un programa muy minimalista para hacer música que está buenísimo. Originalmente era un cartucho de Gameboy y lo pasaron a Android. Muy recomendable. Y por supuesto: Angry Birds! Las esperas en cualquier lugar se volvieron mucho más soportables.
4) Es lindo de usar
Eso de la interfaz táctil está bueno. Pasar de fotito a fotito en una galeria, agrandar, acercar, hacer scroll, es agradable y se siente bien. Esta tendencia de usar  la interfaz touch en celulares, computadoras, laptops y tablet PC llegó para quedarse.
5) Android es buena onda
Es ridículo pero el HTC es más amigable que mi antiguo Reproductor de MP3s. Lo conectás por USB en la computadora y te sale un menú de como querés conectarlo (podes usarlo solo para recargar el celular, o para compartir la conexión a Internet, por ejemplo). Elegís “conectar como disco USB” y te aparece como un vil pendrive, con una carpeta MUSICA y OTRA CON LAS FOTOS Y LISTO. COPIAS LA MÚSICA Y LA ESCUCHÁS. GRACIAS ANDROID POR EXISTIR. Nada de iTunes y todas esas garchas ni sincronizar ni complicartela. Justo lo que necesito.

Obviamente, no es todo sol y florecillas en este mundo. Estas son las cosas que más me han roto las guindas de usar un celular así.

Desventajas

1) Es una computadora.
Está bueno tener una computadora no? Sí, pero SE CUELGAN. SE TRANCAN. A VECES ANDAN MAL. La puta que los parió. El sistema de aplicaciones funciona de tal forma que uno abre un programa, cierra, abre otro, cierra,  abre un tercero y es posible que los 3 programas sigan corriendo en procesos por detrás sin que vos lo sepas. Entonces lo estás usando así durante una tarde y de repente se empieza a ARRASTRAR y es una bosta. Tuve que bajarme una aplicación llamada Advanced Task Killer que te muestra todos los procesos y los podes matar al toque. Pero se supone que no tendría que estar haciendo eso. Ni tendría que sentir la necesidad a veces de reiniciarlo, es ridículo.
Antes de tener un Smartphone no entendía como existían monstruos como el Samsung Galaxy SII con dos procesadores y gigas de memoria. Ahora entiendo. Como es una computadora uno tiene ganas de revisar Twitter escuchar música y chatear por GTalk todo al mismo tiempo. Y eso se come el CPU con fritas y anda mal. Entonces poder lograr que todo ande rápido y bien se vuelve algo deseable.

2) Estar conectado todo el puto día
¡Felicidades! Estás borracho en una fiesta y acabas de revisar tu mail a las 4 de la mañana. Sos un gil. Obvio que está bueno usar GPS y guiarse y poder revisar mails urgentes en cualquier lado porque bueno, uno esta viviendo La Vida Moderna y puede ser necesario, pero no tenés vida. Vamo arriba. Ah! y otra cosa: Chatear desde el celular, todo bien, podés hacerlo, es útil, pero también es una tortura china. Dame un teclado grande, por favor.

3) La batería
Si al bicho le das de bomba con Internet Mail Twitter Winamp y sarasa la batería agoniza y luego de como 6 horas tenés que recargarlo. Eso es un montón de mierda. No tengo el más mínimo problema en recargarla todas las noches, pero ¿En el medio del día? ¿Qué necesidad? Admito que mi uso de Internet en el trabajo es mucho más alto que el promedio que tendría cualquier persona, pero de cualquier forma no está bueno.

4) La cámara de fotos
La cámara de fotos dentro de todo zafa y está bien para algunas circunstancias y para la ocasional funny picture, pero ta. Tiene 5mp, un cacho menos que la de mi vieja Canon (de 7mp) pero la calidad de imágen no se compara: La cámara de fotos es una cámara de fotos, el celular no. Además la aplicación para sacar fotos es lenta, engorrosa y fea de usar.

5) El touch
Todo bien, pero van 3 meses de uso y todavía me embola un poco mandar sms y escribir textos largos con el la interfaz táctil. Es un poco lento y ponele que escribo bastaaante más lento que lo que podía llegar a escribir con un viejo celular con las teclitas númericas y diccionario. En particular la aplicación de SMS es como un cacho lenta e irónicamente a veces es más práctico mandar mail o chatear o twitter que mandar un SMS. Esto tiene una ventaja igual: A fin de cuentas terminás mandando menos mensajes y te ahorras unos pesos.

En fin

No conozco mucho el mundo de los celulares, pero viéndolo un poco de costado, creo que estamos viviendo una época transitiva, donde el concepto de “Smartphone” va a morir, ya que en breve todos los celulares van a tener las mismas prestaciones y funcionalidades universales. Es más, diría que en un futuro no vamos a estar hablando ni de smartphones ni de celulares, sino simplemente de un “coso” multi-uso que sirva para internet, hacer llamadas, música, internet, cámara de fotos y video, aplicaciones diversas y quien sabe más. Pero para eso falta bastante y mientras tanto el Smartphone es una máquina un poco confusa que intenta ser algo bastante mejor de lo que puede ser ahora. No me cuesta para nada imaginarme un futuro cercano, donde pensemos en los primeros iPhones y celulares Androd con nostalgia y gracia, sobre lo imperfectos e ineficientes que eran. Y estaremos todos felices, usando algun cachivache que me cuesta imaginar con soltura y despreocupación como quien usa cualquier PC de escritorio.


En que nos hemos convertido

Un conocido colega blogger nos bardea porque no hicimos el obituario al guitarrista Les Paul. Falleció a los 94 años, fue un gran colaborador en el desarollo de la guitarra electrica, invento el multipista y fue un guitarrista groso de jazz, y podría seguir escribiendo. No lo hice, ni lo haré. Puse un tweet cortito al respecto, y nada más.

En mi cuenta de bloglines tengo 142 feeds de distintos sitios, blogs, magazines, etc. Siempre lo dejo bastante vacío e intento leer todo. A veces pienso en cuanto leo por día de ellos… alguien debe haber hecho una estadística de cuanto lee uno por Internet, pero deben ser decenas y decenas de páginas por día. Pienso que tal vez con solamente el feed de Metafilter podría mantenerme más que entretenido. Me pongo a concentrarme en lo que leí ayer, y realmente no recuerdo nada en particular.
Sin embargo soy incapaz de leer un puto libro. Me avergüenza horrores, me hace mal. Cuando estuve engripado, semi en cama, pude leer La Hierba Roja, de Boris Vian, que lo tuve por leer desde hace ya dos años. Solo soy capaz de leer cuando estoy extremadamente ocioso. En una época de desempleado, me leí como 5 libros de borges. Despues con algun esfuerzo y en otras vacaciones leí un poco más, pero hasta ahi. Da pena. Pero mientras, tengo los links interesantes de la wiki.

En mi carpeta de música, tengo otra carpeta llamada “2009”. En ningún otro año habia hecho eso, pero ahí tengo todos los discos nuevos que me he bajado de este año. Son 44 discos. Hay solo un par que escuche más de 5 veces, y hay bastantes que nunca termine de escuchar directamente. Ahora estoy intentando escuchar el nuevo de Yo La Tengo, que se supone que es mi banda favorita, por tercera vez.

¿Podría seguir, no? Cuantas veces habré escrito un post de 2 lineas con unos links cagados a la wikipedia. Los discos sin escuchar. Saqué un disco hace unos días. Trabaje un año y medio en él y fue de las cosas que más esfuerzo me costó en mi vida. Esta para bajar gratis. Se con ninguna preocupación que muchas de las personas que lo bajaron lo tienen ahí, en su carpeta de Downloads, descansando en su zip, sin abrir. Muchos de ellos quizás ni lo escuchen. Otros escuchen unos temas, les guste, o no, y lo dejen por ahí. No me parece mal. Yo también lo hago. Pienso en el Quaristice, último disco de Autechre que son 22 temas cortos, muy complejos, que requieren muchísima atención y que parece al mismo tiempo un disco muy disfrutable. No se si algún día le pueda entrar.

Hay varias notas que salieron en los últimos meses, que consideran que quizás estamos pensando distinto, al tener este nuevo paradigma de asimilar información en sms, twits, estados de facebook, comments, pequeños posteos de párrafos. Bloggers que dicen estar perdiendo su habilidad de concentrarse en cosas más largas y elaboradas. Que nuestros cerebros se estan adaptando a estas costumbres. Quizás sea una exageración, y solo sean hábitos, y hay que leer más libros, escuchar más discos, en vinilo o en cd, sentado en un sillón, concentrándose solo en eso. Mientras acá estoy, escribiendo esto, mientras trabajo, escucho un disco, y me salta un amigo chateando y gotean twits desde el plug-in de firefox ese tan lindo, que me permite tener al twitter en la esquina del browser, porque es mucho más cómodo.