Arty Video Post

Window Water Baby Moving (Stan Brakhage, 1959)

Ya había hablado de este corto en este post pero nunca es demasiada insistencia cuando se trata de este clásico de Brakhage. El corto, que documenta en la forma poética de que solo Brakhage era capaz el parto de su primer hijo, es mi favorito personal del maestro del cine no-narrativo aunque comúnmente se mencione más a la saga épica de Dog Star Man.

Le Sang des Bêtes (Georges Franju, 1949)

Vi esta película por primera vez como parte de un programa de cortos en una edición del BAFICI que había ido a ver por otras piezas incluidas y sin saber de que se trataba esta. Posiblemente tampoco lo sabían todos los que estuvieron todo el tiempo dando vuelta la cara impresionados o los que se levantaron y volvieron después de que hubiera terminado. El debut cinematográfico del cofundador de la Cinémathèque Française es un documento frio y ultrarealista del final de los animales en los mataderos de París. Creo que este corto junto con la escena del matadero de En un año de 13 lunas de Fassbinder tienen la mayor responsabilidad de que yo haya dejado de comer carne.

Fireworks (Kenneth Anger, 1947)

El legendario e inmortal clásico homoerótico de Kenneth Anger, filmado cuanto tenía apenas 19 años. Este corto atrajo por igual la atención de Jean Cocteau y de la censura y se le presentaron cargos de obscenidad en contra que finalmente fueron desestimados. Aunque todo el trabajo de Anger es bueno, no creo que ningún otro de sus cortos posteriores haya vuelto a tener la intensidad de este. Fireworks está marcado a fuego en la historia del cine independiente y tiene un lugar asegurado entre las grandes obras de la historia del cine. Compruebenlo ustedes mismos.

The Private Life of a Cat (Alexander Hammid y Maya Deren, 1944)

Un encantador relato mudo de la vida de una gata, un gato y sus cinco crías, narrado y fotografiado de forma impecable y con el enorme mérito de haber logrado filmar a gatos actuando naturalmente y haciendo lo que esperaba que hagan. La película para los amantes de los gatos.

Crash! (Harley Cokliss, 1971)

Todo esto fue solo una excusa para podear postear este obscurísimo corto que levanté del genial blog Ballardian. Una pieza de ballardiana casi desconocida hasta para los fans. El corto es una adaptación del cuento “Crash!” incluido en La exhibición de atrocidades (que después sería extendido en la novela del mismo nombre) y además de reproducir muy bien el espíritu ballardiano, tiene un mérito extra que la convierte de una mera curiosidad en una joya oculta: el protagonista es el mismísimo James Graham Ballard. Los que hayan visto la Crash de David Cronenberg van a comprobar que a pesar de estar basadas en piezas diferentes, no solo el clima y el imaginario son los mismos (lo cual es lógico porque esa misma relación existe entre la novela y el cuento) sino que hasta ciertas imágenes son equivalentes y que al igual que el cuento es una versión concentrada de la novela, este corto es una versión concentrada de la película. Harold Bloom decía que la gran ventaja de Borges respecto a otros autores, incluso algunos igual o más talentosos, era que leerlo te obligaba a pensar siempre de alguna forma en la que nunca habías pensado y de la que no había marcha atrás, leerlo era volverse un poco borgiano y eso le garantizaba su lugar en la historia. Si eso es cierto para Borges, es miles de veces más cierto para Ballard y es por esa razón que entre la película y el corto se da esa relación que menciono. Para adaptar a Ballard hay que volverse ballardiano y ver el mundo a través de sus ojos, entrar al mundo ballardiano, del cual no hay salida y en el cual él está en control. No creo que estas adaptaciones sean de sus directores más que de Ballard adaptándose a sí mismo a través de los directores. Una prueba más de lo que ya todos sabíamos, que Ballard es uno de los grandes genios de nuestra era y el que mejor la describió.


Breve introducción al cine que va a hacer que nadie quiera ver películas con vos (pt. 1)

Cualquiera que comparta conmigo ciertos gustos cinematográficos sabe de lo que hablo y podría escribir este post él mismo. Estoy hablando del interés por el cine de culto, el cine experimental, vanguardista, under y demás y el hecho de que todos sabemos que si mirás esas películas estás condenado a verlas solo, a jamás poder alquilar películas con tus amigos, a no poder invitar a nadie al cine y a que tus recomendaciones jamás sean escuchadas. Por una cuestión simplemente estadística es casi imposible que en el mismo grupo de amigos haya más de una persona verdaderamente interesada en estas cosas. Tal vez, con suerte, uno pueda encontrar como mucho alguna persona que se deje arrastrar al cine o que se atreva a mirar las películas sin quejarse demasiado, pero eso es un placebo y no un verdadero compañero de películas.

Esto puede ser tomado como una introducción a este tipo de cine, como un lista de algunas de mis películas favoritas, como una recomendación de lo que no deberían hacer ver a sus amigos o como que películas recomendarle a la gente que se quieren sacar de encima. Pero sea con buena o mala intención, si realmente pensaban que tal vez les iba a gustar o solo querían molestar, si era una recomendación sincera o un intento de sacarse de encima a esa gente insoportable que siempre pide que le recomiendes películas, lo único seguro acerca de estas películas es que, aunque tienen a su favor que ninguna es fácil de conseguir, tus amigos no van a volver a querer ver películas con vos.

Elegí para este post solamente cinco películas porque pienso hacer como mínimo una parte más y hay que estirar las ideas para los posts tanto como se pueda. Así que esperen a que termine para empezar a decir las películas que me faltaron. Además no es una lista exhaustiva de película difíciles de ver o con poca amplitud de público porque eso requeriría una enciclopedia. Tampoco voy a incluir películas que no haya visto, así que algunas que sé que son más jodidas que todo lo que haya en la lista pero que son demasiado oscuras y no pude ver no van a entrar pero seguro que las menciono al final o algo así.

Y por cierto, recomiendo de verdad todas estas películas.

La película que va a hacer que tus amigos se duerman una siesta de 5 horas… después de ver las primeras dos y media

Sátántangó: yo podría decir que esta película es un punto de inflexión en mi vida, pero supongo que ese no es argumento suficiente para convencer a nadie de que mire la obra maestra de Béla Tarr, una película que cumple con todos los requisitos para película inmirable para el espectador promedio. Húngara, de 7 horas y media de duración, en blanco y negro, casi sin historia y tan lenta como es posible con unas 150 tomas (que debe ser el promedio de tomas de una película de duración normal) en total lo que da un promedio de 3 minutos por toma, claro que como en toda película algunas son cortas, así que las largas son largas. Aunque suena imposible arrastrar a alguien a ver esta película a menos que uno lo engañe, yo fui a verla sin ningún interés en especial cuando me preguntaron si quería ir a ver una película de 7 horas y yo dije que sí. Lo mejor fue ver como en una función agotada el cine quedaba casi vacío horas antes de que terminara y yo preguntándome para que habían ido. No es que la película engañara a nadie, en el programa decía que duraba 450 minutos y empieza dejándote bien en claro como van a ser las próximas 7 horas, ¿o acaso no se imaginaron que iba a ser lenta después de una toma inicial de 11 minutos de vacas pastando? Hay gente que no sabe interpretar ni las señales más obvias.

La película que va hacer que tus amigos digan que no es una película

As I Was Moving Ahead Ocassionally I Saw Brief Glimpses of Beauty: uno se acostumbra rápido a escuchar cosas como “es aburrida“, “no tienen sentido“, “es la peor película que vi en mi vida“, “jamás te voy a perdonar por haberme hecho ver eso” y demás pero esta ofrece la posibilidad de escuchar algo un poco menos común “¡esto no es una película!“. Ciertamente sí es una película, pero digamos que no se parece mucho a la mayoría de ellas, es un muy buen ejemplo de cine no narrativo que compila años de filmaciones caseras de Jonas Mekas antojadizamente a lo largo de… bueno… emmmmh… 5 horas. Tal ves el mismo Mekas les daría la razón, ya que en la película dice se pregunta “¿para qué filmar películas si puedo tan sólo filmar?“.

La película no gore que más veces va a hacer que tus amigos digan “Eww”

Window Water Baby Moving: los hombres odian ver partos, es un hecho. La filmación de un parto es una de las formas más simples de sacar a un hombre corriendo de cualquier lugar. Y cuando a ese terror se le suma una baja tolerancia al cine arty, este corto híper-clásico de Stan Brakhage es artillería pesada para espantar gente aunque solo dure 22 minutos. Al igual que todos los cortos de Brakhage es completamente mudo (no tiene música ni ningún sonido) y es completamente abstracto y altamente poético, precisamente, una especie de poema visual. Lo que tiene este de especial es que intenta mostrar visualmente los sentimientos despertados por el nacimiento de un hijo y está contruido alrededor de la filmación de la mujer de Brakhage dando a luz a su primogénito, todo filmado en su casa porque en esa época no se permitiían las cámaras en las salas de parto. Si quieren probar ya mismo la reacción de espectadores desprevenidos o la suya propia pueden verlo acá (y darme las gracias porque lo subí yo mismo).

La película que vas a usar para medir a tus amigos

Eraserhead: no puedo esperar que todos lo entiendan, pero los que saben de que hablo no necesitan que se lo explique. Eraserhead es para cierta gente un emblema, nuestro estandarte. Es como un apretón de manos secreto. Cuando te enterás que alguien es fan de esta película lo considerás diferente a como lo considerabas hasta el momento, es “uno de nosotros”. Y sé que esto puede sonar exagerado pero es así. Por supuesto, no hablo de gente que la vio una vez y no la odio pero no la quiere volver a ver, que son una gran cantidad de los que vieron Eraserhead. Hablo de los que encuentran en esta película todo lo que el cine debería ser. Esta película puede y va a espantar a tus amigos pero hay que hacérsela ver igual para saber con que gente estás tratando, para dividirlos entre los que la tienen clara y los que no cazan un fulbo. Aunque no creas que alguien pueda estar interesado en estas películas, aunque él mismo no lo sepa, si le entra esta película, aunque sea de un poco, el germen de un cinéfilo retorcido que potencialmente latía dentro suyo puede aflorar de golpe. Pero basta de soñar despierto, cuando tus amigos la vean te van a cagar a puteadas, pero tranquilo, a todos nos pasó.

La película que va a hacer que tus amigos no te vuelvan a ver de la misma manera

The Rocky Horror Picture Show: esta es por lejos la película más común y accesible de esta primera lista. Es divertidísima, tiene una historia que se entiende perfectamente, una duración normal y actores conocidos. Pero al igual que Eraserhead es un apretón de manos secreto, otro estandarte del cinéfilo freak (aunque no tiene mucho en común con la otra y tienen un público potencialmente diferente) y a pesar de ser una de las mejores películas de la historia para cualquiera con algún sentido de lo que sea, estoy seguro de que se puede espantar a unas cuantas personas, tirar abajo la imagen que tienen de vos y llenarlos de dudas sobre tu sexualidad al hacerles ver un musical sobre una pareja que llega al castillo de un científico travesti extraterrestre que se fabrica un Frankenstein rubio y musculoso para usar de toy boy y que de paso también seduce a la pareja y mientras todos cantan. Esta es de esas películas con las que uno se divierte tanto que no puede entender porque a los demás no les gustan. No me resulta muy difícil entender por que alguien se podría aburrir con Sátántangó pero ¿con Rocky Horror? Es obvio que esa persona debe tener alguna parte del cerebro atrofiada y tal vez uno no tendría que respetar ni tener en cuenta su opinión. Y de ser posible, tampoco contarlo entre sus amigos.

Esperen pronto una segunda parte.